Tarta de manzana casera: la receta fácil y deliciosa para la merienda exprés
Esta receta no requiere conocimiento de pastelería y se lleva adelante con ingredientes simples y fáciles de conseguir.
Ya sea para las tardes familiares, meriendas con amigos o llevar a reuniones, la tarta de manzana se presenta siempre como una opción rica y económica. Y si bien para muchos hacerla puede suponer un dolor de cabeza, la realidad es que existen recetas que en pasos simples permiten lograr una preparación casera y deliciosa.
Una de las recetas más populares requiere pocos productos que habitualmente se encuentran en el hogar o que se consiguen fácilmente en cualquier supermercado. Además, no se necesita tener habilidades en pastelería. A continuación, los ingredientes y el paso a paso de cómo hacerla.
La lista de ingredientes y las medidas para hacer esta tarta de manzana
- Manzanas (seis)
- Jugo de medio limón
- Ralladura de un limón
- Tres huevos
- Manteca derretida (60 gramos)
- Azúcar (150 gramos)
- Harina 0000 (150 gramos)
- Leche (170 mililitros)
- Polvo para hornear (una cucharada)
- Esencia de vainilla (una cucharada)
El paso a paso para hacer tarta de manzana en casa
- Pelar y cortar las manzanas: pelar seis manzanas, retirarles el corazón y cortarlas en láminas finas y uniformes. Esto asegura una cocción pareja y una textura agradable en cada porción. Colocar las láminas en un bowl amplio.
- Aromatizar las manzanas con limón: rociar las manzanas con el jugo de medio limón y agregar la ralladura de un limón para potenciar el aroma. Mezclar suavemente para que todas las láminas queden cubiertas. El limón evita que la fruta se oxide y aporta frescura al relleno.
- Batir los huevos y el azúcar: en otro recipiente, batir tres huevos con 150 gramos de azúcar hasta que la mezcla aclare ligeramente y el azúcar comience a disolverse. No es necesario batir a punto crema extremo; con un batidor manual o eléctrico se alcanzará una textura homogénea en pocos minutos.
- Incorporar la manteca derretida y la vainilla: añadir 60 gramos de manteca previamente derretida (templada, no caliente) y una cucharada de esencia de vainilla a la mezcla de huevos y azúcar. Revolver hasta integrar. La manteca suma sabor y humedad a la masa.
- Agregar la leche: incorporar 170 ml de leche a la preparación anterior. Mezclar suavemente para obtener una base líquida homogénea que luego se combinará con la harina. Si se busca una textura más rica, se puede usar leche entera; para una opción más ligera, la leche descremada también sirve.
- Integrar los ingredientes secos: tamizar 150 gramos de harina 0000 junto con una cucharada de polvo para hornear sobre la mezcla líquida. Incorporar con movimientos envolventes hasta obtener una masa lisa y sin grumos. Evitar sobrebatir para que la preparación no pierda la esponjosidad.
- Montar la tarta en el molde: volcar la mitad de la masa en el molde previamente engrasado, repartiendo de manera uniforme. Colocar encima una capa de las láminas de manzana, acomodarlas en círculo o de la forma que se prefiera para una presentación estética. Verter la restante masa sobre las manzanas y, si se desea, disponer el resto de las láminas por encima de manera decorativa. Esto genera un contraste entre una base con manzana y una cubierta con fruta visible.
- Cocción de la mezcla: cocinar la tarta en el horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 40 minutos. El tiempo puede variar según el horno y el espesor del molde. El signo de cocción correcta es una superficie dorada y un centro firme al tacto. Si se introduce un palillo en el centro y sale limpio o con pocas migas húmedas, la tarta está lista.
- Enfriado y desmolde: retirar la tarta del horno y dejarla reposar entre 10 y 15 minutos sobre una rejilla. Esto permite que se asiente y facilita el desmoldado. Luego, con cuidado, desmoldar y dejar enfriar completamente sobre la rejilla para que la textura termine de estabilizarse.
- Presentación: servir la tarta tibia o a temperatura ambiente. Para acompañarla, se puede sumar una cucharada de crema batida, helado de vainilla o un espolvoreado ligero de azúcar impalpable. La combinación de la manzana tibia con una crema fría es clásica y siempre muy efectiva.
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