Mediante una sencilla receta, se puede elaborar una mayonesa de ajo que evita el mal aliento. ¿Cuál es el secreto clave para prepararla?
Como todo aderezo, la mayonesa es un producto elaborado que se emplea para sazonar la comida y darle buen sabor y aroma. Y si bien es posible elaborar distintas clases de mayonesa, recientemente se brindó un truco clave para preparar una mayonesa de ajo que sale ahumada y no produce mal aliento. ¿Cuál es el secreto de esta delicia que promete dejar atrás a la mayonesa tradicional de ajo?
La historia cuenta que la mayonesa nació a fines del siglo XVIII. Una vez que el Duque de Richelieu expulsó a los ingleses que habían invadido el puerto de Mahón, en la isla Menorca (actualmente forma parte de España), los franceses probaron una salsa de elaboración local que conquistó su paladar. Copiaron la receta y la llevaron a Francia, donde fue adoptada. Por una cuestión de gusto le quitaron el ajo empleado en la fórmula original. Al resultado lo denominaron mahonnaise, en homenaje al puerto de Menorca.
El secreto para elaborar una mayonesa de ajo que sale ahumada y no deja mal aliento consiste en cocinar las cabezas de ajo como parte fundamental del proceso de preparación.
La clave de esta preparación de la mayonesa de ajo radica en que el calor destruye la enzima que forma la alicina, el compuesto del ajo responsable del mal aliento y el fuerte olor en las manos.
Para comenzar con el preparado de esta mayonesa de ajo, es recomendable reunir los siguientes ingredientes y elementos:
Para lograr una mayonesa de ajo distinta a la tradicional, hay que apuntar la siguiente guía paso a paso:
En este proceso, el aluminio confita los ajos y proporciona un gusto exquisito. Por su parte, el calor carameliza los azúcares naturales del ajo, cambiando su característico picor por un sabor tostado, dulce y profundo.
Como se mencionó más arriba, el ajo permite elaborar un condimento muy recomendable como lo es la ajonesa o mayonesa de ajo. La salsa con ese sabor a ajo es perfecta para las frituras de pescado o bien para gratinar pescado. Pero, ¿cómo puede emplearse el ajo en la parrilla? Pocos lo saben, pero frotar un diente de ajo en la parrilla caliente antes de cocinar el asado conlleva varios beneficios.
Es que como el ajo posee compuestos naturales, al tomar contacto con el calor de la parrilla, se forma una fina película sobre el hierro o el acero inoxidable. Así, se consigue que la carne no se pegue y se pueda dar vuelta sin inconvenientes. A su vez, el ajo ayuda a limpiar y desinfectar la parrilla, puesto que sus compuestos sulfurados eliminan restos de grasa y bacterias de asados anteriores y le impregna a la carne un aroma suave y un toque de sabor.