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Tarta de ricota casera: receta fácil con masa crocante y relleno cremoso

Con masa crocante y un relleno suave de ricota y limón, esta receta explica cómo preparar en casa un clásico de la pastelería argentina.

La tarta de ricota tiene una estructura sencilla: una masa mantecosa y un relleno suave, apenas perfumado con limón y vainilla. Sin embargo, para que ambas partes funcionen hay que prestar atención a la humedad.

La ricota debe estar bien escurrida. Si conserva demasiado suero, el relleno tarda más en cocinarse y puede humedecer la base. La masa, por su parte, necesita frío. El descanso en la heladera y los minutos de freezer antes de hornear ayudan a que mantenga la forma y quede crocante.

El resultado es una tarta firme en los bordes y cremosa en el centro, buena para acompañar el mate, el café o cerrar una comida sin caer en un postre demasiado pesado.

Ingredientes para la masa

  • 300 gramos de harina 0000
  • 150 gramos de manteca fría
  • 100 gramos de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Ingredientes para el relleno

  • 500 gramos de ricota
  • 150 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • Ralladura de limón
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 cucharadas de harina o almidón de maíz

Tarta de ricota, un clásico delicioso.

Cómo hacer la masa de la tarta de ricota

Colocar la harina y el azúcar en un bowl. Agregar la manteca fría cortada en cubos y trabajarla con las puntas de los dedos o con un cornet.

La idea es obtener una mezcla parecida a arena gruesa. No conviene amasar demasiado ni calentar la manteca con las manos.

Incorporar el huevo y la esencia de vainilla. Unir los ingredientes hasta formar una masa, sin trabajarla como si fuera pan. Aplastarla ligeramente, envolverla y llevarla a la heladera durante 30 minutos.

Enharinar apenas la mesada y estirar la masa. Debe alcanzar para cubrir la base y los bordes de un molde desmontable de 24 centímetros.

Forrar el molde, acomodando bien la masa en la unión entre la base y las paredes. Pinchar el fondo con un tenedor y llevar al freezer durante 15 minutos.

Calentar el horno a 180 °C. Precocinar la masa durante 10 minutos. No tiene que dorarse por completo: esta primera cocción sólo busca afirmarla antes de recibir el relleno.

Cómo preparar el relleno de ricota

Si la ricota tiene mucho líquido, colocarla en un colador y dejarla escurrir antes de empezar. Este paso evita que la preparación quede aguada.

Poner la ricota en un bowl junto con el azúcar, los huevos, la ralladura de limón y la esencia de vainilla. Mezclar hasta obtener una preparación pareja.

No hace falta batir durante mucho tiempo. Alcanza con desarmar los grumos grandes de ricota e integrar bien los huevos.

Tamizar las dos cucharadas de harina o almidón de maíz sobre la mezcla. Incorporar con una espátula hasta que no queden partes secas.

Armado y cocción

Volcar el relleno sobre la masa precocida y distribuirlo de manera uniforme. Llevar nuevamente al horno a 180 °C.

Cocinar entre 40 y 50 minutos. La superficie debe verse apenas dorada y los bordes tienen que estar firmes. El centro puede conservar un movimiento leve al retirar la tarta: terminará de afirmarse mientras se enfría.

Dejar enfriar por completo antes de desmoldar. Si se corta caliente, el relleno puede perder la forma y la masa estará más frágil.

Una vez fría, se puede guardar en la heladera. Antes de servir, conviene dejarla unos minutos a temperatura ambiente para que el relleno recupere su textura cremosa y se perciban mejor el limón y la vainilla.

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