Neuquén> Más allá de las bardas, el desierto y las montañas de la provincia, el paisaje que la define es el sinuoso camino de sus ríos que confluyen rodeando su capital.
Los neuquinos relacionan su ocio a las aguas del Limay y del Neuquén y, en el comienzo de la primavera, también reflotan las actividades acuáticas como el remo y el nado.
Pero el disfrute de nadar en aguas abiertas mientras reinan las temperaturas cálidas no es la única forma que los neuquinos eligen para practicar el deporte más completo: las cinco piletas olímpicas que hay en la ciudad (tres públicas y dos privadas) están colmadas de ansiosos adultos que buscan mantenerse en forma y cuidar su salud a través de la natación.
El Centro de Educación Física Nº 1 cuentan con dos natatorios, una profunda de 1,80 metros, 25 de largo y 12 de ancho y otra para aprender que tiene un extremo más profundo que el otro. Ambas están en muy mal estado por “los más de diez años de abandono que sufren”, destacaron los trabajadores del lugar (ver aparte).
Sin embargo, los meses que pueden brindar el servicio de manera continua tienen una amplia demanda para disfrutar de sus instalaciones por los 20 pesos que cobran de bono contribución y su estratégica ubicación en la ciudad.
“Nosotros hacemos las inscripciones en febrero de las cuales surgió que 1.200 personas están matriculadas como alumnos regulares con profesor, 600 para pileta libre y 1.200 que la utilizan por convenios con el Ministerio de Acción Social, escuelas primarias públicas y especiales”, comentó Sandra la regente de piletas del CEF Nº 1.
A pesar de estas tres mil personas que la utilizan de forma diaria, cuando se formalizaron las inscripciones se obtuvo que “más de dos mil personas quedaron afuera” de las clases. Sandra indicó que el CEF ya no anota a todas las personas que quieran en lista de espera “porque sino había gente que eternamente estaba esperando entonces creamos un registro de 25 suplentes por cada grupo”.
La administradora de los natatorios comentó que los conjuntos de niños se mantuvieron prácticamente fijos y que los de adultos fueron los que más abandonaron por las exigencias de asistencia. Si el alumno falta más de tres veces es dado de baja inmediatamente del grupo.
“La más alta demanda de clases es en adultos, pero la asistencia es muy irregular”, expresó Sandra quien además mencionó que este año se conformó un nuevo curso: “Surgió, sin que lo planeáramos, un grupo de adultos mayores de 65 años, que lo separamos de los otros porque tienen características especiales, se escapan al rendimiento de una persona de 40 años. Hay 38 inscriptos y 20 en lista de espera, pero no hay bajas porque están tan entusiasmados que vienen de forma muy regular”.
Privados
Aquellos que eligen la práctica de la natación en una pileta en buenas condiciones y con la seguridad del dictado de las clases prefieren los únicos natatorios grandes privados de Neuquén: el Club Alta Barda y el Centro de Residentes Santafesinos.
La primera cuesta 100 pesos por persona y es la más grande de la ciudad porque tiene 15 metros de ancho, dos de profundidad en uno de sus extremos y 25 de largo. En cambio, la pileta del santafecino es de 12 x 25 metros, cubierta y también es climatizada.
“Este es el primer año que tenemos una lista de espera tan grande para las clases de adultos que se dictan desde las 18 hasta las 22 todos los días”, dijo Jorge, el regente de Alta Barda.
En cada horario ingresan 80 personas a nadar y, según comentó Jorge, hay una lista de espera de más de 60 personas. “La mayoría viene con derivación médica”, explicó.
Según su razonamiento, el crecimiento abrupto en la demanda de clases de natación se deriva del aumento del estrés en la vida cotidiana, de las contracturas, de dolores articulares y de la mala postura de las personas.
“Ya no se hace tanto por deporte sino para mantener una buena calidad de vida adulta”, dijo, y agregó que el Club intenta que el primer año los alumnos puedan aprender a nadar y que a partir de allí concurran a pileta libre. “Pero algunos vienen a profesor para crearse una obligación”, explicó Jorge.
En el Santafecino practican la natación para másters el grupo “Señuelos”, personas que se juntan en torno de su placer por nadar y lo combinan con el cultivo de la amistad, la camaradería, la solidaridad, el esfuerzo personal y grupal por superarse en competencias de nado para adultos.
“La natación para másters surge como consecuencia de un gran vacío existente en la actividad física de aquellos que habían dejado de «tener edad» para practicar su deporte favorito de forma institucional o competitiva”, explican en su página web www.senuelos.com.ar.
Otras formas
Además de la estricta forma de nadar en los cuatro clásicos estilos: pecho, croll, mariposa y espalda, hay en Neuquén una nueva forma de mantenerse en forma en las piletas.
Se trata de las clases de gimnasia que se dictan en las piletas con una profesora de aeróbica. En general, las privadas ya mencionadas lo dictan, pero en la ciudad también hay otros natatorios más chicos especializados en estas actividades como el Acquagym de la calle Roca o Kinética de Talero e Illia.
Estas clases están más enfocadas en combatir el sobrepeso, los dolores articulares y en realizar ejercicios posturales de una forma distinta que no sea simplemente nadar. El agua significa una resistencia importante al clásico ejercicio aeróbico.
También se practican otros deportes como el waterpolo.
La situación de los CEF
Neuquén > Los Centro de Educación Física Nº 1 y 4 suman tres piletas, ubicadas dos de ellas en las calles Belgrano y Las Heras, y la tercera en José de Rosa y Copahue.
Los trabajadores del CEF 1 explicaron que las instalaciones están en muy mal estado, sin embargo admitieron que la del CEF 4 cuenta con mayor tecnología porque es más nueva.
Las dos piletas olímpicas de las instalaciones del centro de la ciudad tienen varias deficiencias, en particular, tienen problemas con las calderas ya que “todo se hace de forma manual cuando las otras piletas están automatizadas”, explicó el calderista. La regente de los natatorios, Sandra, comentó que además de los problemas técnicos los trabajadores sufren la mala categorización ya que todos figuran en el CPE como auxiliares de servicio y no hay cargos específicos para cada trabajo.
“En el CEF 4 hay cuatro calderistas para una pileta, en cambio nosotros tenemos dos auxiliares de servicio que manejan las calderas para las dos piletas que tenemos”, indicó Sandra.
El estado de las piletas mejoró en los últimos años según indicaron sus trabajadores pero “aún se notan los diez años de abandono que sufrieron”.
“Las venecitas (azulejos) comenzaron a romperse y lastiman a la gente, en general a los niños, los abuelos o los discapacitados que son los que más se paran y necesitan aferrarse al suelo”, comentó Sandra, quien indicó que se consumen 20 cajas de curitas cada dos semanas por la cantidad de heridos por cortes.
Además, el techo no es el indicado y el equipo provincial de waterpolo ya no puede practicar más su deporte en esas instalaciones porque de un pelotazo puede romperlo.
“Necesitamos un catalizador de cloro porque lo manejamos de forma manual y este equipo permitiría que se inyecte al agua la cantidad justa que debería. Además el CPE no compra los químicos adecuados que necesitamos”, finalizó el calderista.


