El pensamiento pueblerino
Es un insulto puesto en boca de los que buscan el progreso aún a costa de su calidad de vida. Para alguien que disfruta de la vida de pueblo, ese pensamiento tiene otro significado. Tiene el valor de los niños jugando a la pelota en la esquina con los amigos que conoció en la escuela, que queda solamente a dos cuadras. Es conocer al que vende el pan, al que tiene la gomería o al cajero del banco. Más o menos conocerlos a todos.
Pero para qué negarlo, también tiene su lado negativo. En este pueblo, en Cutral Co, el pensamiento pueblerino empieza a ser un problema habitual. No es que la población se niegue al progreso pero no lo advierte en sus movimientos cotidianos.
Aún en medio de la crisis internacional, Cutral Co está creciendo y tiene perspectivas de crecer aún más. Pero ello acarrea algunos de los problemas “ciudadanos”, como el tránsito.
Esta semana ocurrió una tragedia en un accidente vehicular y murió un niño de 8 años. El camión transitaba en contramano según las leyes vigentes pero el conductor seguramente no lo sabía. Ante la magnitud de la pérdida parece irrelevante, pero esa costumbre de vivir en un pueblo contribuyó para esta tragedia.
La familia del niño sabría que a esa hora, durante la siesta, el tránsito es casi nulo. Miles de niños circulan en bicicleta en este y otros barrios sin mayor precaución porque están acostumbrados a que haya poco tránsito. Pero esa situación cambió en los últimos dos años porque el parque automotor creció hasta llegar a los 2,1 autos por familia. Una cifra importante para la infraestructura de una ciudad/pueblo como Cutral Co.
Por otro lado la calle donde ocurrió el accidente fue asfaltada hace pocos meses. Antes solamente ese tramo de Avenida del Trabajo era de tierra y por consiguiente de dos manos. Con el asfalto el tránsito por allí se intensificó, sobre todo porque la mayoría de los automovilistas quieren evitar el semáforo instalado a una cuadra. Pero era costumbre que esa calle fuera de dos manos aún cuando lógicamente podría pensarse que había dejado de serlo.
En los pueblos los adolescentes caminan por la calle, los niños juegan al fútbol en la calle, cuando cualquier vecino va a comprar estaciona frente al comercio que eligió, todas las calles son de doble mano.
Habrá que concluir, si es que se puede analizar una desgracia, que los habitantes de Cutral Co deben dejar de lado algunos aspectos de su pensamiento pueblerino y aceptar que la ley de tránsito que rige en todo el país también lo hace en esta ciudad. Entender que caminar unas cuadras o dar una vuelta extra para llegar a destino no es nada en comparación con lo que ocurre cuando no se respetan las normas. El último accidente solamente fue una muestra de ello.


