Nilo Dante Córdoba recibió dos heridas de arma blanca, una superficial y otra penetrante, de parte de Luis Alberto Sura, el taxista que es juzgado por asesinarlo tras una discusión de tránsito. La médica forense determinó que una de las puñaladas fue letal, al atravesarle el corazón y afectar un pulmón.
En la tercera jornada del juicio contra el taxista Sura, el primer testimonio fue de la médica forense del Poder Judicial que realizó la autopsia del cuerpo de la víctima.
La profesional describió cada una de las heridas y detalló que la segunda fue letal y se trató de una lesión gravísima. Si bien indicó que el cuerpo había sido intervenido en el hospital Castro Rendón, donde falleció Córdoba, la herida “tenía más de 20 cm de profundidad para provocar este tipo de lesión”.
Además, al ser consultada por la fiscal del caso Eugenia Titanti sobre la dinámica de la acción del agresor, la forense detalló que “para atravesar la piel, la cavidad torácica y todo el corazón, tuvo que ser con fuerza y presión”.
Esto último se contradice con la versión aportada por el propio taxista al inicio del juicio por homicidio simple, donde declaró que lo había atacado, a la vez que hizo gestos como de pinceladas. “Vamos a la Policía, no quiero quilombos. Capaz que el hombre está bien. Fue un rasguño. Jamás quise matarlo”, sostuvo el taxista.