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La famosa casa circular que diseñó Agustín Goldenhorn para vivir con la nieta de Mirtha Legrand, fue puesta en venta.
Juana Viale y Agustín Goldenhorn estaban muy enamorados. Tan enamorados, que decidieron dar un paso más en su pareja y se lanzaron a construir una casa para juntos. Sin embargo, en el camino de la construcción del nidito de amor algo cambio. La relación se desgastó. Se separaron. Y nunca llegaron a estrenar la mansión.
Durante la construcción se supo que la casa iba a ser muy original, por su forma circular. Lo que generó una gran expectativa sobre cómo quedaría una vez terminada. La mansión fue diseñada por el mismo Goldenhorn, que es arquitecto, y la obra concluyó unos meses después de la ruptura.
La casa en que se suponía que iban a vivir Goldenhorn con Juana Viale y sus hijos menores -Silvestre y Alí-, fue denominada por el estudio de arquitectura como "Casa Gitana"; conocida mediáticamente con el nombre de “Casa Circular”; y ahora que fue puesta en venta, la inmobiliaria la promociona como “La Casa del Árbol”.
El fallido nidito de amor de la nieta de Mirtha Legrand fue tasada en 720 mil dólares en el mes de abril. Sin embargo, ante la complicada situación económica que no ayudó a que se vendiera, hoy se encuentra publicada a 650 mil dólares.
Según la definición de la inmobiliaria, se trata de una casa "para sentirse en primavera todo el año gracias a su jardín de plantas nativas que atraen colibríes en cada estación".
En cuanto a la estructura circular de la casa y el jardín interior dominado por un gran árbol, la descripción indica que "el desarrollo vertical entrega luz a cada planta a través de un techo corredizo que permite su entrada creando un ambiente distintivo". Ese mismo techo vidriado se maneja con control remoto para controlar la lluvia.
En el primer piso la casa cuenta con dos amplias habitaciones en suites y dos playrooms que se pueden transformar fácilmente en dormitorios. Y en el piso superior se encuentra la master suite que iban a compartir Juana Viale y su ex novio.
En la planta baja, rodeando el árbol -que asciende hasta la segunda planta, se encuentra el amplio living comedor y la cocina diseñadas bajo el concepto abierto. La mansión tiene 274 metros cubiertos, una galería exterior de 50 metros y un jardín con una pileta circular rodeada de abundante vegetación.
Mientras el amor marchaba sobre ruedas y todo era felicidad, la pareja fue compartiendo parte del proceso de la construcción de la casa de sus sueños. Llevaban adelante un Instagram de la casa donde mostraron el momento en el que dejaron un mensaje enterrado en los cimientos. “Ahí van los deseos y las gracias a las bases”, dijo en el momento de lanzar el papel.
Y luego, casi de forma premonitoria, en una foto donde se veía el famoso árbol del living decretaron "todo es circular, todo viene, todo va". Finalmente, eso pasó con la casa y el amor que los unía.