El actor estadounidense desembolsó millones de dólares y emprendió un camino diferente al mundo actoral. Cuál es la línea ecológica que escogió para el proyecto.
Brad Pitt invirtió una fortuna en un sector que no está ligado con el mundo actoral, sino que decidió emprender un camino diferente. Es que hace algunos años el actor estadounidense decidió desembolsar una fortuna para comprar una finca ubicada en la región francesa Provenza, de nombre Château Miraval.
El predio cuenta con 500 hectáreas de terreno en la localidad de Correns y contiene un ecosistema que incluye bosques autóctonos, olivares centenarios, campos de cultivo y un castillo histórico que le dan un toque especial al costoso recinto. Allí decidió emprender un camino nuevo: una producción agrícola natural, sin la utilización de productos químicos para completar el proceso, para crear una reserva vitivinícola.
Ese espacio generaba 150 mil botellas de vino en el año, lo que hacía que el mercado sea limitado. Al conocer esta situación, el actor realizó una alianza con la familia Perrin, de larga trayectoria en el mercado francés y la viticultura, para tener un crecimiento.
Ante la supervisión de Brad, que definió hasta incluso detalles estéticos del producto, obtuvieron certificaciones importantes (como Côtes de Provence y Coteaux Varois) que rápidamente le dieron prestigio.
Más allá de afectar a este sector, también se inclinó por la producción de aceite de oliva, siguiendo con los mismos lineamientos de no utilizar agroquímicos.
Rápidamente se sintió su influencia en el mercado. Cuando se lanzó el rosado Miraval 2012, en 2013, se vendió un lote de seis mil botellas en cinco horas y más de 100 mil unidades a comercios; actualmente distribuyen cerca de diez millones de botellas en el año.
La quinta fue adquirida por 60 millones de dólares cuando era pareja de la reconocida actriz. Cuando se separaron, ella vendió un 50% de la participación en la bodega a una importante empresa, algo que fue motivo de enojo para al actor debido a que su postura dejó en claro que tenían un pacto que prohibía la venta de acciones sin consentimiento mutuo. Tras cuatro años en la Justicia, le terminaron dando la razón al actor en junio del corriente año.
.Exequiel Vasiloski es, desde hace varios días, el hombre que se lleva todas las miradas en el mundo de la moda. Hace fotos para distintas marcas, participa en desfiles y recorre programas de tele y streamings.
Pero lo que llama la atención de él, es que es el “Brad Pitt chaqueño”, apodo logrado por su gran parecido al reconocido actor de Hollywood. El fenómeno lo está haciendo más famoso de lo que pensaba, y en tiempo récord.
Nacido en Villa Ángela, provincia del Chaco, el joven tiene 25 años y un parecido notable con Brad Pitt en los años 90. Hijo de un trabajador rural y de una ama de casa, desde muy joven supo lo que era ayudar en una casa que no sobraba nada. “Hacíamos bolas de grasa, pan casero, limpiábamos casas, trabajos de albañilería, hacíamos de todo. Incluso en pandemia atendíamos amigos que tenían Covid”, le contó Vasiloski a TN en una entrevista para su portal.
Toda la ayuda familiar no impidió que sus vecinos y amigos desde siempre hayan notado su parecido con Brad Pitt. “Me lo decían a modo broma, pero parece que terminó siendo cierto porque acá estamos”, dice con humor luego de posar con su traje blanco y zapatos acebrados. Así fue que decidió empezar a modelar en Chaco cuando apenas tenía 15 años. En 2022 llegó a Buenos Aires dispuesto a conquistar la moda. Participó en el programa Bienvenidos a Bordo, donde volvió a sorprender por su similitud con el actor norteamericano. Luego llegaron las primeras fotos, los desfiles y ahora, el volverse viral.
“Siempre fue mi objetivo llegar a Buenos Aires a trabajar como modelo y de a poco fue apareciendo todo el tema de la actuación. Es lo que me gusta”, comenta el “Brad Pitt chaqueño” quien suma seguidores minuto a minuto. En sus redes sociales no solo comparte sus avances laborales en la industria de las pasarelas, sino reflexiones sobre el recorrido de su vida.
“No camino por fama, camino por propósito”, dice en uno de los posteos. “Soy lo que quiero ser. Ser modelo para mí lo es todo en este momento, más ahora que estoy escribiendo mi propia historia”. Exequiel Vasiloski no tiene agente que le maneje sus trabajos ni su cachet. Por ahora, y por alguna que otra mala experiencia, toma todas las decisiones por sí solo. A juzgar por los resultados, cualquiera diría que está en el camino correcto.