La actriz, que fue eliminada del ciclo culinario hace algunos programas, aseguró que pudo charlar con el cocinero para limar asperezas.
Eugenia Tobal visitó el ciclo de streaming de Ángel de Brito para reflexionar sobre su paso por MasterChef Celebrity y las dificultades personales que enfrentó. La actriz confesó que, durante las grabaciones, atravesaba un momento emocional sumamente delicado que afectó su rendimiento general. Según relató en la entrevista, la salud de su perro Romeo fue el factor principal que la dejó detonada emocionalmente en aquel entonces.
“Yo estaba pasando un mal momento”, admitió la intérprete al recordar la angustia que le provocaba la situación médica de su fiel compañero de vida. El pequeño maltés debió someterse a una cirugía de urgencia por una hernia de disco lumbar que le quitó la movilidad. Esta preocupación constante se sumó al desgaste físico extremo que requiere participar en una competencia televisiva de magnitud diaria.
La artista describió el detrás de escena del reality como un "proceso agotador" que va mucho más allá de la hora dedicada a la cocina. Detalló que las extensas jornadas de grabación, el maquillaje y los testimonios generan un nivel de estrés difícil de sobrellevar. “No sé cómo llegué a fin de año”, reconoció con honestidad sobre su capacidad de resistencia.
Uno de los puntos más recordados de su participación fue un cruce con Germán Martitegui tras presentar un plato dedicado a su madre fallecida. Tobal explicó que en aquel momento no estaba receptiva a las devoluciones técnicas debido a su extrema sensibilidad personal. “Asumo que estaba muy sensible, aparte muy llorona”, señaló para contextualizar aquel episodio que en su momento fue muy comentado en las redes sociales.
Sobre el jurado, la modelo desmitificó la imagen de severidad del chef y lo atribuyó a una cuestión de personalidad y roles televisivos. “Es distante, también es muy tímido. A veces la timidez te hace ver antipático”, analizó respecto al comportamiento del reconocido cocinero. Al mismo tiempo, aclaró que después de aquel tenso intercambio, ambos pudieron conversar en privado para aclarar lo sucedido fuera de las cámaras.
La oriunda de Ramos Mejía también desmintió rotundamente los antiguos rumores que sugerían una supuesta renuncia voluntaria al certamen de cocina más famoso del país. “Yo no podía renunciar”, aclaró de forma tajante, asegurando que su salida fue producto exclusivo de las reglas del concurso. A pesar de la exigencia, destacó que cumplió con sus compromisos profesionales hasta el momento de su eliminación por decisión del jurado.
La recuperación de su perro Romeo se convirtió el gran motor de esperanza para la ex "Gasoleros" durante estos últimos meses de rehabilitación constante. El animal debió realizar sesiones intensivas de fisioterapia, kinesiología y ozonoterapia para intentar recuperar la estabilidad en sus extremidades traseras. “Llevamos un mes de mucho esfuerzo. Un mes de caídas, de subidas… pero siempre de esperanza”, compartió Eugenia con sus seguidores.
En sus redes sociales, la actriz mostró videos de los avances del canino, quien ya lleva más de una década acompañándola en cada etapa. Para ella, la fortaleza demostrada por su mascota tiene un significado espiritual muy profundo y movilizador en su vida cotidiana. “Romeo tiene el espíritu de un león y me recuerda mucho a mi madre”, confesó con emoción sobre el vínculo incondicional.