La experta en astrología y tarot ofrece nuevamente sus conocimientos para este mes de septiembre.
Ludovica Squirru, la reconocida astróloga argentina, advirtió que un signo de la rueda zodiacal china debería bajar la velocidad antes de pasar por encima de lo que se encuentra por delante.
La experta describió que en este noveno mes del año regido por la energía del Gallo puede provocar en algunos signos el entusiasmo de sentirse preparado aunque muchas veces se trate de una apariencia. El avance del mes demuestra que la aparente estabilidad no puede ser tomada como un indicador para volcarse por decisiones drásticas.
El entusiasmo puede llevarnos hacia otro lado si este no se mide en su intensidad. Muchas veces las decisiones apresuradas desbordan al zodíaco oriental que no puede prever las acciones de algunos signos que, en su ímpetu por los grandes proyectos y los avances agigantados, dejan por fuera las precauciones que pueden dar margen de maniobra cuando las ambiciones se vuelven cuesta arriba. Para el horóscopo chino hay un signo que deberá moderar sus pasiones antes de que ellas actúen por sí solas.
El nativo llamado a la cautela en esta oportunidad es el Caballo. Aunque la vibración del mes del Gallo le aporta herramientas clave como la claridad mental, el autocontrol y la disciplina, el gran peligro reside en la ilusión de falsa seguridad. Conforme transcurren estos días de septiembre, los nacidos bajo este signo —especialmente aquellos que se encuentran solteros— sentirán el deseo irrefrenable de asentarse o tomar compromisos definitivos. Sin embargo, la especialista remarca que ceder ante esas emociones intempestivas podría derivar en determinaciones apresuradas de las que luego se arrepentirán.
La recomendación central de Squirru para el Caballo es guardar la calma y postergar cualquier paso definitivo, como bodas o firmas contractuales, aconsejando esperar a que concluya este período de alta volatilidad. Esta advertencia cobra un peso mayor en el contexto general de este 2026, considerado el Año del Caballo de Fuego. Se trata de un ciclo caracterizado por una energía intensa, acelerada y de constante transformación, donde el elemento Fuego duplica la naturaleza propia del animal zodiacal. Si bien este clima potencia el coraje, la creatividad y la iniciativa, también dispara la impulsividad a niveles peligrosos si no se canaliza con conciencia.
Mientras el Caballo debe aprender a domar su propio ímpetu para no desbarrancarse en el intento, el panorama es diferente para otros signos de la rueda, como el Tigre, quien tras semanas de arduo trabajo y poca remuneración empezará a ver los frutos de su esfuerzo mediante reconocimientos formales y la concreción de proyectos pendientes. De este modo, septiembre se consolida como un mes de examen: una prueba de fuego donde la paciencia será la máxima virtud para no arruinar el camino recorrido.