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Cuando Juan Reverdito se anotó en Gran Hermano tenía un gran sueño: ganar la casa y los 15 millones de pesos para poder revertir su dura situación económica. Pero la ilusión le duró poco. El taxista fue uno de los primeros en salir y la suerte no lo acompañó como a otros de sus compañeros a la hora de ser convocados para publicidades y eventos.
Juan soñaba con poder vivir de la televisión. Que su contrato de dos años con la productora Kuarzo, responsable de Gran Hermano, le generara otros trabajos en la pantalla de Telefé. Sin embargo, eso nunca sucedió. Y hoy enfrenta una dura situación económica "estoy muy complicado, no tengo un mango", confesó Reverdito.
En diálogo con Pampito, Estefi Berardi y Pochi de Gossipeame, el tachero de Gran Hermano hizo un móvil desde su auto con la sinceridad y la autocrítica que lo caracteriza desde que abandonó la casa y reconoció repetidamente que se equivocó en su juego.
En la charla estuvo ausente Carmen Barbieri, que está atravesando un recrudecimiento de sus síntomas de culebrilla y se tomó unos días de descanso. Hablando con los panelistas, Reverdito dijo "desde que salí de La Casa me sentí corrido por la productora y por el Canal, eso lo dije desde siempre. Entiendo todos sus argumentos, que hay otros que generaron más que yo, pero a mi nunca me tiraron un centro. Jamás".
El ex hermanito comentó que a muchos de sus compañeros les fue mejor que a él. "Hay algunos que hicieron publicidades por 500, 600 o 700 mil pesos, y a mi ni una mano me dieron", dijo, indignado con la productora. Y las deudas lo acechan: "yo estoy muy complicado, muy complicado en serio. Con algunas deudas y este auto es mitad mío y mitad de mi ex mujer, entonces tengo que darle la parte que le corresponde a ella y la verdad es que no tengo un mango", relató.
Asegura que la pelea todos los días. Sale a las seis de la mañana y maneja por las calles de Buenos Aires hasta las ocho de la noche en busca de pasajeros. "A veces son 14 horas, que es una bocha. Y puedo hacer 13 o 14 mil pesos, pero qué pasa... tengo la nafta, que son 5 lucas por día, más la comida porque en 14 horas tenés que comer algo, así que no te queda casi nada. Y siempre rezando para que no se te rompa el coche eh, porque el mío es 2013...", explicó Juan.
A pesar de las dificultades, Reverdito sigue manteniendo la ilusión de vivir de la televisión. "Ahora lo que me gustaría es que me llamen para el Bailando. La verdad, la veo muy complicada y no creo que se dé, pero me tengo fe", dijo con la esperanza de que Marcelo Tinelli lo convoqué y la producción de Gran Hermano lo libere de su contrato para poder aceptar en caso de que eso suceda.