El empresario recordó cómo se produjo su ruptura con la modelo y advirtió que mantienen un vínculo cordial por su hija Ana.
Roberto García Moritán rompió el silencio sobre su separación de Pampita y ofreció un panorama sincero de cómo vivió uno de los momentos más duros de su vida. A un año y medio del divorcio, el empresario decidió hablar sin filtros sobre las consecuencias personales y profesionales de la ruptura, sorprendiendo con una frase contundente: “Perdí todo”.
El alejamiento, que se hizo público en septiembre de 2024, generó gran repercusión en los medios de espectáculos. Durante la entrevista, el ex funcionario porteño enumeró lo que sintió que había perdido. “Familia, laburo, credibilidad, confianza… todo”, expresó, dejando entrever el impacto emocional que tuvo atravesar un divorcio tan comentado.
El dueño de restaurantes también apuntó contra el contexto mediático que rodeó la ruptura, señalando lo difícil que resultó escuchar opiniones ajenas sobre su vida privada. “Veía gente hablando sin saber, diciendo cosas que no tienen nada que ver conmigo”, afirmó. Así, dejó en claro el desgaste que significó la exposición pública y cómo muchas veces se sintió incomprendido frente a las versiones que circulaban en los medios.
A pesar de lo vivido, Moritán destacó que no guarda rencor hacia la modelo y que conserva un profundo respeto por la familia que formaron juntos. “Solo tengo buenos recuerdos”, aseguró, aunque reconoció que en ciertos momentos extraña aquella etapa de su vida. Su enfoque actual, señaló, está en mantener un vínculo saludable por su hija Ana, priorizando el bienestar de la menor por encima de cualquier diferencia personal.
Sobre su hija, el empresario fue categórico: “Es lo único importante”. Finalmente, reconoció que las heridas no están del todo cerradas. “Con el tiempo uno resignifica lo vivido y aprende a enfocarse en el presente”, señaló. La crudeza de sus declaraciones generó repercusión inmediata en redes sociales, donde muchos valoraron su sinceridad y la franqueza con la que compartió un capítulo tan difícil, aunque otros lo criticaron por considerar vacías sus expresiones.