El periodista Pepe Ochoa aseguró que la modelo pidió su cabeza en una radio y que lo echaron por su culpa.
Una vieja interna del mundo del espectáculo volvió a generar repercusiones a partir de las declaraciones de Pepa Ochoa sobre Laurita Fernández. El periodista recordó cómo terminó su amistad con la bailarina y aseguró que ella tuvo un papel determinante en su salida de una radio, donde se desempeñaba como jefe de redes sociales. Según relató, el conflicto comenzó cuando la conductora inició su relación con Nicolás Cabré y se distanció de él.
Durante una participación en el programa de Bondi, el comunicador no esquivó el tema y lanzó una acusación directa: “Laurita Fernández me hizo echar de una radio”. A partir de esa frase, reconstruyó los episodios que, según su versión, provocaron el quiebre del vínculo personal y derivaron en un conflicto laboral que todavía recuerda con enojo.
“Nuestra relación se rompió cuando ella empezó a salir con Nicolás Cabré y se distanció de mí, sentí que me descartó. Esto yo lo conté al aire y ella puso un tuit indirectamente contra mí”, explicó. El periodista sostuvo que interpretó aquella publicación como una respuesta a sus comentarios y decidió confrontarla para pedirle que le planteara su malestar de manera privada.
“Le contesté: ‘En vez de ponerlo por acá, decímelo por privado. No me corras porque te conozco muy bien y sabés que salgo a hablar’. Yo me re calenté”, recordó. De acuerdo con su relato, aquel intercambio profundizó el distanciamiento entre ambos y fue el comienzo de una situación que, poco después, también tuvo consecuencias en su trabajo.
Ochoa aseguró que su salida de la emisora se produjo luego de que la modelo interviniera ante uno de los directivos. “Lo resumo, acto seguido me echan de la radio donde era jefe de las redes sociales”, contó al reconstruir el desenlace. Así, vinculó directamente la pérdida de su puesto con el conflicto que había mantenido con la bailarina.
En ese sentido, fue todavía más contundente al explicar cómo, según su versión, se tomó la decisión dentro de la empresa. “Laurita llamó a un director, le pidió mi cabeza, y obviamente entre ella y yo la eligieron a ella y me terminaron bajando a mí”, afirmó. El cronista describió el episodio como una de las experiencias más difíciles que atravesó, tanto en el plano laboral como en el personal.