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El error al lavar y secar los jeans que los arruina más rápido: la técnica para que duren más

Una práctica muy común puede hacer que esta prenda pierda su tono original y se desgaste antes de tiempo.

El cuidado de los jeans es fundamental para conservar su color, mantener la calidad de la tela y prolongar su vida útil. Aunque son prendas resistentes y de uso cotidiano, algunos errores comunes durante el lavado pueden acelerar el desgaste, afectar las fibras y hacer que pierdan su tono original antes de tiempo.

La frecuencia del lavado y la forma de secado influyen directamente en su duración. El calor y la fricción pueden acelerar el deterioro, especialmente en los tonos oscuros.

Uno de los errores más habituales es lavarlos con demasiada frecuencia y exponerlos a calor o fricción intensa. Para cuidarlos, también es importante saber cómo secarlos correctamente.

La pauta principal es revisar la etiqueta de cuidado de cada ropa: la composición, tintes y acabados pueden cambiar las indicaciones.

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) establece que las etiquetas deben informar el método de lavado y secado seguro, además de advertir si una práctica puede dañar la prenda o teñir otras piezas.

Cada cuánto conviene lavar los jeans

No hay una cantidad universal de puestas que obligue a lavar un jean. La decisión debe responder al uso: si presenta manchas, olor persistente o estuvo expuesto a suciedad, corresponde limpiarlo.

Si se usó por poco tiempo y no tiene esas señales, se puede airear antes de guardarlo y reservar el lavado para cuando sea necesario.

Reducir lavados innecesarios ayuda a limitar la exposición de las fibras al agua, al detergente y a la acción mecánica. Las pautas de The Jeans Redesign, una iniciativa de la Fundación Ellen MacArthur, recomiendan incluir en las prendas información para disminuir la frecuencia de lavado.

Sus criterios también proponen que los jeans alcancen al menos 30 lavados domésticos y conserven los requisitos de durabilidad definidos para la prenda.

Para resolver una mancha pequeña no siempre hace falta lavar toda la prenda. Puede tratarse de manera localizada, con agua y un producto apto según la etiqueta, y dejar que se seque antes de volver a usar el jean. Esta alternativa evita someter el resto de la tela a un ciclo completo sin necesidad.

Cómo lavar los jeans correctamente para que no se desgasten

El error más habitual es combinar lavados frecuentes con agua caliente, ciclos agresivos y prendas que generan roce. La temperatura elevada y la agitación pueden favorecer el encogimiento, la decoloración y el desgaste prematuro. Las directrices de la Fundación Ellen MacArthur indican lavado a 30°C o menos y aconsejan evitar el secado en máquina.

Antes de colocarlos en el lavarropas, conviene dar vuelta los jeans, cerrar cierres y botones, vaciar los bolsillos y lavarlos con prendas oscuras de peso similar. Ponerlos del revés protege la cara exterior —donde el color queda más expuesto— del contacto directo con el tambor y con otras telas. Separarlos de piezas claras reduce el riesgo de transferencia de tinte.

La rutina ideal:

  • Elegir agua fría o un máximo de 30°C, siempre que la etiqueta lo permita
  • Usar un ciclo suave o para ropa delicada, con la menor agitación compatible con la suciedad
  • Dosificar el detergente de acuerdo con sus indicaciones y evitar productos que la etiqueta desaconseje, como blanqueadores
  • No sobrecargar el lavarropas: las prendas necesitan espacio para moverse y enjuagarse
  • Retirar eL jean al terminar el programa para que no quede húmedo dentro del tambor

La FTC señala que, si la prenda puede perder color y afectar otras piezas, la etiqueta debe advertir con indicaciones como “lavar con colores similares” o “lavar por separado”. Por eso, la etiqueta prevalece sobre cualquier recomendación general, incluso cuando el jean parece similar a otros del placard.

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