Existen tips caseros que permiten que las prendas sucias o amarillentas recuperen su color original. Los secretos.
Con la llegada de las temperaturas más altas, la ropa blanca suele comenzar a ganar protagonismo. Esto se debe a que la tela de ese color refleja los rayos de sol en lugar de absorberlos, evitando que se caliente demasiado. Sin embargo, también tiene una desventaja: acumula manchas, transpiración y suciedad que terminan provocando un aspecto amarillento.
Aunque habitualmente se recurre directamente a productos blanqueadores, existen alternativas sencillas que pueden ayudar a recuperar el color blanco original de remeras, pantalones, camisas, sábanas y toallas.
De todos modos, hay que tener en cuenta que no todas las prendas deben tratarse de igual forma. Los tejidos diversos no toleran las mismas temperaturas ni los mismos productos, y algunas fibras delicadas pueden dañarse si se las somete a temperaturas elevadas o tratamientos demasiado intensos. Por ello, antes de aplicar cualquier método, es importante revisar la etiqueta de cuidado.
Las manchas amarillas suelen aparecer especialmente en zonas como axilas, cuello y puños, producto del contacto de la ropa con la transpiración o los desodorantes.
Estas marcas muchas veces no desaparecen completamente con un lavado convencional. Para tratarlas antes de llevarlas al lavarropas, se puede preparar una mezcla sencilla de detergente líquido para platos y agua, colocada dentro de un pulverizador.
Este método resulta especialmente útil cuando la mancha está localizada y todavía no se instaló en la profundidad de las fibras. El procedimiento se realiza de la siguiente manera:
Cuando toda la prenda presenta un aspecto apagado, grisáceo o amarillento, un remojo previo puede ayudar a desprender la suciedad acumulada.
Una de las alternativas consiste en dejar la ropa sumergida varias horas en una mezcla de agua caliente y bicarbonato de sodio. Este paso resulta especialmente útil en prendas como medias blancas, repasadores o textiles que suelen acumular manchas difíciles. Para realizar el procedimiento, se pueden seguir estos pasos:
Para el lavado habitual de ropa blanca también existe una alternativa que busca potenciar el brillo de las prendas: combinar detergente líquido con percarbonato de sodio y utilizar un ciclo largo con una temperatura moderadamente elevada. El percarbonato de sodio se utiliza como agente blanqueador a base de oxígeno y puede ser una opción para reforzar el lavado de determinadas prendas blancas. En este caso, el procedimiento consiste en: