La tendencia ha tomado fuerza cada año y promete teñir de amarillo las calles y las redes sociales.Qué significa que una persona regale estas flores.
Regalar flores amarillas se ha vuelto una costumbre popular en los últimos años en nuestro país, aunque su origen no está en una antigua tradición romántica: nació en la televisión y quedó ligada para siempre.
No existe una celebración oficial ni una obligación de regalarlas exclusivamente entre parejas. También pueden entregarse a familiares, amigos o cualquier persona con la que se quiera compartir un mensaje de cariño y buenos deseos.
Se regalan el 21 de septiembre en la Argentina, fecha que coincide con el comienzo de la primavera, una jornada históricamente asociada con los encuentros al aire libre, la juventud y el comienzo de una etapa más luminosa del año.
El color amarillo representa la alegría, la energía y el optimismo. Por eso, el regalo también puede expresar amistad, agradecimiento o el deseo de acompañar a alguien durante un nuevo comienzo.
La serie protagonizada por Florencia Bertotti convirtió esas flores amarillas en una expresión de amor, ilusión y esperanza.
Casi dos décadas después de su estreno, las redes sociales recuperaron aquel símbolo y lo transformaron en un ritual que cada año llena florerías, veredas y publicaciones de Instagram y TikTok.
La costumbre tomó una fuerza inesperada con la aparición de videos en los que jóvenes contaban que esperaban recibir su ramo durante el Día de la Primavera. Otros usuarios recrearon escenas de la novela, mostraron sus regalos o explicaron qué significaba para ellos conservar esa tradición.
Floricienta se estrenó en 2004 y contó la historia de Florencia Santillán, una joven huérfana que comenzaba a trabajar como niñera en la casa de la familia Fritzenwalden. Su vida combinaba romance, música y elementos propios de los cuentos de hadas.
Las flores aparecían como uno de los grandes deseos de la protagonista. En una escena muy recordada, Flor recibía cientos de ellas como parte de un intento de conquista. El momento quedó grabado entre los seguidores y convirtió al ramo amarillo en una promesa de amor.
La canción “Flores amarillas”, incluida en la banda sonora, terminó de instalar el símbolo. El videoclip mostraba a la protagonista imaginando que su enamorado llegaba con el regalo que ella esperaba.
El sentido más difundido está relacionado con el amor correspondido y la ilusión de construir un futuro junto a otra persona. Sin embargo, el significado puede cambiar según el vínculo entre quien entrega el ramo y quien lo recibe.
Entre amigos, las flores amarillas representan alegría, afecto y compañía. Dentro de una familia pueden funcionar como un deseo de prosperidad o una forma sencilla de celebrar la llegada de la primavera.
Tampoco es necesario elegir una variedad determinada. Girasoles, rosas, tulipanes, margaritas y fresias pueden formar parte del regalo. Lo importante es el color y el mensaje que se busca transmitir.
La costumbre se repite cada 21 de septiembre, pero las redes también impulsaron una celebración similar en marzo, cuando comienza la primavera en el hemisferio norte. En la Argentina, de todos modos, la fecha que mantiene mayor fuerza es la de septiembre, cuando el recuerdo de Floricienta vuelve a aparecer en miles de ramos amarillos.