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Fabricio Abatte
abattef@lmneuquen.com.ar
La inobjetable y contundente victoria de ayer en Comodoro Rivadavia alimenta su sueño de lograr el título. Pero para Neuquén, Josito Di Palma ya es un campeón, del automovilismo pero sobre todo de la vida. Como contamos hace unas semanas, primero se rapó para que Milo, un nene neuquino que sufre una dura y cruel enfermedad, no se sintiera extraño con su nuevo look. ¿Cómo lo conoce? Es el sobrino de su íntimo amigo Francisco Troncoso, un ex piloto de TC 2000 nacido en estas tierras.
Resulta que el corredor de Arrecifes había prometido, además, que antes de fin de año iba a meter un podio (en ese momento quedaban tres carreras). “Así Milo me ve por la tele y se da cuenta de que estamos todos en la misma onda”, reveló en su momento. Y ayer cumplió al ganar en la penúltima fecha en la ciudad patagónica, triunfo que lo deja muy bien parado de cara al desenlace del Turismo Carretera, máxima categoría que esta temporada lo tiene como animador desde el inicio de la competencia.
Si bien el audio de la transmisión se cortó justo al momento de las dedicatorias, según el entorno del chiquito, Josito le dedicó unas palabras a Milo, otro gesto ejemplar del de Torino que lo enaltece como persona.
Su primer gran gesto Cuando Josito se enteró de lo de Milo, se rapó para apoyar al nene.
Pura generosidad, Di Palma se cortó el pelo al ras a fines de octubre, imagen que se viralizó luego de conocerse el fin solidario del corte. “Como supe que en su familia se pelaron para que Milo no se sienta tan raro, sentí que tenía que hacer lo mismo para acompa- ñarlo en ese momento y, si Dios quiere, de acá a fin de año me verá en un podio y me va a ver igual que él”, explicó en aquel entonces a LM Neuquén el nieto de Luis Rubén Di Palma, una leyenda del automivilismo nacional.
No pudo lograrlo por poco en La Pampa (llegó quinto luego de dar pelea por el tercer lugar), pero tampoco hubo que esperar demasiado para darle una alegría al nenito neuquino, que pese a su corta edad, “ya mira todas las carreras de Josito y salió tuerca como la familia”, indicó su tío, siempre cordial con este diario.
“Lo de Milo me puso muy triste, Fran es como un hermano para mí y a toda su familia la quiero muchísimo”, nos contó oportunamente el integrante de una dinastía fierrera, de una de las familias más emblemáticas del país en el deporte motor.
El pequeño, lleno de energía y simpatía, la está luchando arduamente pero no la tiene fácil. Padece “un cáncer de una persona grande en el cuerpo de un niño”, lamenta su tío Fran Troncoso.
El chiquito tiene un tumor y retomará esta semana las sesiones de quimio en la región.
Esta semana retomará las sesiones de quimioterapia en un nosocomio local para combatir un neuroblastoma, un tumor en la glándula suprarrenal, que se ubica por encima del riñón.
Sin embargo, con la contención, el amor y la fuerza de su entorno, el hermoso Milo no se rinde. Va al frente como su “tío del corazón”, Josito Di Palma. Y, si Dios es justo, él también tiene que ganar la carrera de su vida...
Francisco Troncoso Tío del nene e íntimo amigo de Josito Di Palma dijo que en la familia estaba todos muy contentos por el triunfo de Josito. "Hablo todos los días con él y me avisó que se tenía mucha fe, que iba a andar rápido en Comodoro Rivadavia, así que estuvimos atentos todo el fin de semana", contó.
"Fue muy lindo también que se acordara de Milo, que cumpliera con el podio que nos había prometido en su momento. Mi sobrinito miró la carrera y estaba contento, es increíble cómo le gustan desde tan chiquito. Ya está en su casa y esta semana arranca otra vez la quimio, la segunda tanda. Pasamos la primera, nos quedan varias, pero él la pelea y le pone mucha fuerza. Son 3 o 4 días bravos, difíciles, pero tenemos fe. Y gestos como el de Josito son un mimo al alma y ayudan mucho", agregó.
La historia de Josito y Milo que emociona a todo el automovilismo