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La sorpresiva reacción del Chacho Coudet tras la derrota de River

El Millonario cayó ante Boca por 1 a 0 en el Más Monumental y el entrenador mostró que quedó disconforme con los jugadores.

Boca se impuso por 1 a 0 ante River en el estadio Más Monumental con gol de Leandro Paredes, sobre el final del primer tiempo, cuando el árbitro Darío Herrera cobró un penal para el Xeneize por una mano de Lautaro Rivero. El partido tuvo varios altibajos, donde ninguno de los dos equipos logró marcar una superioridad clara, pero se esperaba más del Millonario por su condición de local.

El técnico Eduardo Coudet no se mostró conforme durante el partido con el rendimiento de sus dirigidos, algo que también se notó en la reacción del público, que varias veces intentó animar a los jugadores.

El Chacho, que perdió por primera vez desde su llegada como entrenador de River, tuvo una reacción sorpresiva cuando el árbitro dio el pitazo final: sin saludar a sus jugadores, ni mediar una palabra con sus colaboradores, se fue rápido hacia el vestuario.

El final del encuentro tuvo una gran polémica que provocó el enojo de los jugadores del Millonario: todo River reclamó un penal de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta, que no fue revisado por el VAR. Mientras los futbolistas se quedaron protestando luego del partido, Coudet esperó a sus dirigidos en el vestuario.

Las polémicas del Superclásico

El Superclásico tuvo pocas emociones, pero muy intensas en tan solo 45 minutos: durante buena parte del período, tanto River como Boca exhibieron sus armas, pero prácticamente no generaron oportunidades de riesgo. Recién sobre el cierre de la etapa, Maxi Salas probó con un bombazo que pasó cerquita del palo; y antes del pitazo del neuquino Darío Herrera se produjo una de las grandes polémicas del compromiso.

Miguel Merentiel quedó cómodo dentro del área y ensayó un remate poco ortodoxo que pegó claramente en la mano de Lautaro Rivero dentro del área. Si bien la acción era bastante visible, el árbitro la revisó en el VAR y recién ahí sancionó la pena máxima, lo que le valió las quejas de prácticamente todo el plantel xeneize. De hecho, uno de los más efusivos fue Leandro Paredes, quien le consultó airadamente sobre la tardanza en la toma de decisión.

Por supuesto, el 5 suele ser infalible desde los doce pasos. Y con una definición contundente, estampó el 1-0 en un pleito que era parejo. Sin embargo, su reacción luego de sellar su tanto fue la que hizo enojar a los hinchas del Millonario: se llevó las manos a la oreja y, emulando a Juan Román Riquelme -presente en el palco como presidente del elenco azul y oro-, hizo el famoso Topo Gigio. Lógicamente, estuvo dirigido a una de las tribunas donde había una numerosa parcialidad de La Banda, pero no se ganó la tarjeta amarilla por la provocación.

Mucho antes, a los 20 minutos, los dos protagonistas de la jugada que culminó en el remate desde los once metros volvieron a participar de una secuencia muy parecida. Ocurre que el delantero uruguayo, siempre intenso y aguerrido, lanzó un centro rasante que golpeó en el brazo del ex convocado por Lionel Scaloni a la Selección Argentina, quien se estaba cayendo al suelo. Sin embargo, el juez, si bien notó el impacto del balón en el brazo del zaguero, decidió no cobrar nada debido a que se trataba de la de apoyo.

Tras un complemento bastante calmo en cuanto a incidencias, el epílogo del complemento tuvo la jugada más discutida: River llenó de envíos aéreos el área del conjunto de la Ribera y, en uno de esos intentos, Lucas Martínez Quarta fue abatido por Lautaro Blanco. Pese a que todo el plantel del anfitrión se abalanzó con fervor sobre el encargado de impartir justicia, Herrera hizo caso omiso a los reclamos. Las repeticiones de la transmisión oficial dejaron aún más dudas: el lateral ex Rosario Central había embestido al defensor por la espalda, algo que no está permitido por reglamento.

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