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Una encuesta realizada por el portal de empleos Bumeran reveló que muchos de los empleados que están abocados a la modalidad teletrabajo en América Latina, se sienten muchos más eficientes, que desempeñándose en sus correspondientes oficiales. Además de Argentina, la investigación incluyó a Chile, Perú, Ecuador, Panamá y México, con encuestados de todas las edades y ambos sexos.
Previo a la pandemia del coronavirus, el 67,3% de los trabajadores de América latina no podía trabajar de forma remota. Hoy, en la Argentina, el 36,5% de quienes se encuentran en relación de dependencia lo hace desde su casa y, en este sentido, el 62,2% considera que es más productivo que en la oficina.
La percepción de una mayor eficiencia laboral en el hogar se replica en la región: en Chile, 62,9% cree que es más productivo en su casa; en Perú 54,8%; en Ecuador, 53,6%; en Panamá, el 75%; y en México, 61%.
Entre los beneficios del teletrabajo, la mayoría de los argentinos (el 54,8%) resalta el ahorro de tiempo en traslados, mientras que el 13,2% asegura que puede concentrarse en las tareas domésticas. El 12,6% menciona que se encuentra más tranquilo cumpliendo funciones laborales desde su hogar. En tanto, el 10,6% plantea como ventaja disfrutar del trabajo en compañía de sus seres queridos y compartir más tiempo de lo habitual con ellos, al igual que el 6,5% que valora el momento del almuerzo en su casa, además de tener la posibilidad de cocinar (el 2,4%).
Al igual que en la Argentina, el teletrabajo era poco recurrente en otros países de América latina antes del Covid-19. En Chile, solo el 34,3% de los encuestados planteó que previo a la pandemia tenía disponible este formato, así como también tenían esa opción el 30,1% de los peruanos, el 26,8% de los ecuatorianos, el 25,5% de los panameños y el 38,3% de los mexicanos.
Así y todo, pese a que muchas organizaciones lo adoptaron como una estrategia eventual para continuar sus actividades en la cuarentena, el 80,9% de los trabajadores de la región prevé que el home-office será una modalidad que se instalará de forma definitiva una vez que termine la pandemia.