Estocolmo
Cuando uno toma su teléfono inteligente, tiene entre sus manos un invento extraordinario: en la pantalla del aparato, diodos de emisión de luz (LED) producen la iluminación necesaria, al igual que en muchas computadoras y televisores. Por el desarrollo de los diodos de emisión de luz azul, sin los cuales no se podría generar luz LED blanca, tres científicos nacidos en Japón fueron distinguidos con el Premio Nobel de Física 2014.
Los LED de Isamu Akasaki, de 85 años; Hiroshi Amano, de 54, y Shuji Nakamura, de 60, revolucionarán totalmente la iluminación artificial, según la opinión del Comité Nobel. “Las bombillas eléctricas iluminaron el siglo XX. El siglo XXI será iluminado con lámparas LED”, señaló el comité.
Los LED consumen solo alrededor de un cuarto de la electricidad que gastan las lámparas de bajo consumo y duran diez veces más. Al tener un bajo consumo de energía y materiales, los LED no solo cuidan los recursos de la Tierra, también ofrecen la oportunidad de tener iluminación artificial a los 1.500 millones de personas en el mundo que no tienen acceso a una red eléctrica. Las baterías necesarias para ello se pueden cargar, por ejemplo, con sencillos módulos de energía solar.
“Pero hay también otras aplicaciones, que actualmente tal vez todavía no están tan extendidas”, explicó el presidente del Comité Nobel, Per Delsing. “Tal vez haya en el futuro aparatos LED portátiles para desinfectar agua, porque la luz ultravioleta puede matar bacterias”, indicó. Y es que los diodos de emisión de luz también pueden emitir radiación en la zona del espectro del ultravioleta (UV).
Científicos intentaron durante unas tres décadas producir luz LED blanca. Los LED solo pueden emitir luz de un color determinado, pero el blanco es una mezcla de varios colores. Para conseguir luz blanca hay que mezclar rojo, verde y azul, como lo demostró ya en el siglo XVII el físico británico Isaac Newton.
El color de un LED depende de los materiales semiconductores utilizados. Los LED rojos y verdes existen desde la década de 1960. Desde hace tiempo se sabía que el nitruro de galio era un material prometedor para diodos de emisión de luz azul. Pero durante mucho tiempo parecía imposible obtener cristales de nitruro de galio de la calidad necesaria.
Con todo tipo de artimañas químicas y físicas, además de una gran porción de obstinación, Akasaki y Amano, así como Nakamura, lograron el avance decisivo independientemente uno del otro: a comienzos de la década de 1990 presentaron los primeros LED azules.
Un invento fundamental
“El LED azul es un invento fundamental, que modifica a gran velocidad el modo en que iluminamos cada rincón de nuestras casas, calles y lugares de trabajo. Un invento aplicado, que se origina en una comprensión básica de la física de los cuerpos sólidos”, declaró el director del American Institute of Physics (AIP), Frederick Dylla, en un comunicado.
Los recientes galardonados con el Nobel también inventaron un láser azul, sobre la base de sus LED azules. Esto condujo al desarrollo de los discos “blu ray”, que tienen mayor capacidad de almacenamiento.


