Una serie de denuncias por estafas a comerciantes de la provincia, cuyo perjuicio asciende a los 3 millones de pesos, motivó una investigación conjunta entre Policía y Justicia neuquina y rionegrina que decantó en 10 allanamientos en General Roca, en los que se secuestró más de 23 kilos de cocaína, casi 20 de marihuana, 500 mil pesos en efectivo y numerosos dispositivos a ser peritados. Tres personas estarían al mando del ardid y los investigadores estiman que el total de damnificados no hará más que ascender con el correr de las horas y la trascendencia de la causa.
Según informó a LM Neuquén el comisario Mauricio Pamich, a cargo del Departamento Delitos Económicos de la Policía, la investigación inició a partir de la denuncia radicada por un comerciante el 28 de diciembre pasado cuando "hizo conocer que días atrás había sido contactado al WhatsApp del corralón del que es dueño por un comprador que hizo un pedido de ocho pallets de cemento y dos de cal, hierros y otros elementos, que daban un total de unos 300 mil pesos", explicó el efectivo.
El comerciante, en ese momento, no se percató de nada sospechoso; confirmó el stock y junto al interesado acordaron un pago por transferencia bancaria. Unos minutos más tarde, el comprador volvió a contactarlo y le envió una foto del ticket supuestamente arrojado por el cajero que confirmaba la transacción exitosa.
"El damnificado en realidad no veía reflejada la operación en los movimientos de su cuenta, pero el cliente le explicó que como era fin de semana, seguramente se trataba de una demora del sistema y que le aparecería el lunes", ahondó Pamich.
Confiado, el comerciante creyó en la palabra del cliente y, al día siguiente, un flete pasó a retirar los productos por el corralón. Con el paso de los días, sin embargo, el dinero seguía sin impactar en su cuenta, y al acercarse a la sede bancaria, pudo confirmar que tal pago nunca había sido realizado.
De la misma manera y siguiendo una maniobra idéntica en cada caso, siete corralones y una carnicería -a la cual estafaron por 14 chivos- fueron los comercios que resultaron damnificados en Neuquén capital, Plottier, Centenario y San Patricio del Chañar. La sumatoria del perjuicio reportado en cada denuncia lleva la cifra por sobre los 3,5 millones de pesos.
"El ardid siempre se cometía los fines de semana y la imagen del ticket de la transferencia era siempre el mismo, sólo que hacían una edición perfecta sobre él para que coincidiera la fecha, hora, número de cuenta y monto de dinero. Era un papel sostenido en la mano derecha, con un volante de auto de fondo", confió el comisario.
Tras tomar conocimiento de la serie de hechos que repetían la misma mecánica, el Departamento de Delitos Económicos comenzó a trabajar con el fiscal Marcelo Silva de la fiscalía homónima y se dispusieron algunas medidas para identificar a los estafadores. Las tareas de investigación incluyeron días de escuchas telefónicas, constataciones, entrevistas video filmadas y discretos seguimientos de los sospechosos, hasta que se logró establecer contacto estrecho entre un círculo de varias personas de General Roca. De esta manera, se individualizaron 10 domicilios a requisar, dos de los cuales recibían cada nueva "compra" a bordo de los fletes.
Todo lo relevado por los efectivos se informó al fiscal, quien tramitó el exhorto a la Justicia rionegrina para poder realizar los allanamientos a domicilios de calles Las Heras, Trelew, Verónica Ocampo, Las Retamas, El Ceibo, Lago Lolog, Perutti y Catalpa. Finalmente, el día viernes, efectivos de las unidades 31 y 67, Criminalística y Toxicomanía de Río Negro concretaron las primeras cinco diligencias, junto a una comisión de Económicos de Neuquén. El día sábado, otras cinco requisas permitieron dar por finalizada la primera etapa investigativa.
El resultado fue sin duda uno que los investigadores no esperaban, y es que, lejos de sólo toparse con mercadería obtenida de manera ilegítima, el importante cargamento de droga hallado dejó en evidencia la vinculación de los sindicados al mundo del narcotráfico.
En este sentido, Pamich confió: "Últimamente venimos denotando que en aquellas estafas que implican un ardid de complejidad superior, mayoritariamente, cuando se realizan los allanamientos, se encuentra mucha droga".
En total, la droga incautada durante los diez procedimientos llega a un total de 23,5 kilogramos de cocaína de máxima pureza, casi 20 kilogramos de marihuana en diversas presentaciones (seca, compactada y cogollos) y ocho plantas de la misma sustancia de entre dos y tres metros de altura.
A valor de mercado, se estima que se trataría de unos 70 millones de pesos en droga, lo que el comisario tildó de, posiblemente, "el decomiso más grande de los últimos tres años".
También se secuestraron dos balanzas de precisión utilizadas para el fraccionamiento de la droga, una prensa hidráulica para la compactación de sustancias y una balanza comercial. El dinero hallado en los inmuebles asciende a los 500 mil pesos.
Respecto de los elementos obtenidos mediante la maniobra defraudatoria, se cree que algunos de ellos fueron revendidos y otros incluso utilizados en los propios domicilios de los embaucadores, dado que, según confió el director de Delitos Económicos, en tres de ellos "estaban construyendo a mansalva".
Por este motivo, es que se realizó un amplio registro fotográfico de cada inmueble requisado, para continuar la investigación. También pendiente de un peritaje, quedaron secuestrados 27 celulares, 26 pendrives, cinco CPUs, cuatro notebooks, tres cámaras de fotos, dos blíster de SIM de Movistar, una computadora de escritorio, un módem y un revólver calibre 38 largo.
Según surgió de la minuciosa investigación, tres personas serían los principales sindicados por las estafas, uno de los cuales, de 40 años, fue identificado y detenido durante las diligencias dado que contaba con un pedido de captura de la Justicia neuquina y dos de la rionegrina, en el marco de más causas por estafa y puesta en circulación de cheques robados.
Una segunda persona, de 59, también fue detenida por disposición de la Justicia Federal, por la tenencia de estupefacientes, quien permanece detenida en el Penal N°5.
Por el momento, los secuestros de droga fueron admitidos por el Juzgado Federal de General Roca, a cargo del secretario Ezequiel Andreani, y el resto como evidencia para la causa que se investiga. Aunque no se especificó su cantidad, las denuncias por estafas bajo la misma mecánica también tendrían víctimas en la provincia vecina, por lo que la investigación continuará su curso para determinar quiénes fueron los responsables y el número total de damnificados.
Sobre esta línea, se informó también que numerosos elementos nuevos no reportados en las denuncias, pero sí de aparente origen ilegítimo, fueron hallados, por lo que se espera que en los próximos días se sumen nuevos casos que permitan identificar su procedencia y proceder a nuevas diligencias.