{# #} {# #}
Martín Cides informó que su cuñado de Miguel Ángel Sisterna presenta una mejoría y ya le quitaron el respirador artificial. El taxista está internado en el hospital Castro Rendón desde el pasado 7 de agosto, cuando sufrió un disparo en su cabeza en medio de un enfrentamiento entre bandas en el barrio Cuenca XV.
Si bien aún resta mucho para darle el alta, la familia de Sisterna se mostró esperanzada con esta mejoría y confían en que va a salir del hospital y volver con su hijo de 13 años, quien ahora vive con Cides.
En su momento, a los días del hecho, el cuñado había confiado que "Miguel nunca tuvo problemas con nadie, es un chico muy querido" y agradeció la cantidad de personas, taxistas y no, que se habían acercado al hospital para expresar su dolor y reclamar justicia.
Una semana después del hecho, la fiscalía le formuló cargos a tres jóvenes, pero con el curso de la investigación dos de ellos fueron sobreseídos y se sumaron otros tres acusados.
De esa manera, el nuevo cuarteto (Hugo Sura, Leonardo Rosas Altamirano, Joel Gutiérrez y Franco Padilla) quedó acusado de homicidio doblemente calificado en grado de tentativa por ser premeditado por dos o más personas y por el uso de arma de fuego respecto de la agresión a los integrantes del auto, y lesiones gravísimas, agravado por el uso de arma de fuego, todos en calidad de coautores.
De acuerdo a la teoría de la fiscalía, los disparos se dieron en el marco de un cruce entre dos bandas del barrio Cuenca XV, quienes ya venían enfrentados desde antes de iniciar la cuarentena producto de una discusión que tuvieron en febrero en el boliche Space donde terminó todo mal.
Fue así, que la tarde de ese 7 de agosto, a uno de los jóvenes del grupo de un Citroën C3 le habían roto la luneta del auto y salieron para tratar de identificarlo, pero en el camino se cruzaron con los integrantes de una camioneta Toyota Hilux, con quienes tenían esa bronca previa y que también son del mismo barrio, todos de Cuenca XV. Tras un intercambio verbal, los de la Hilux abrieron fuego a mansalva. Sus proyectiles impactaron en el C3, en carterlería pública y en la cabeza del taxista, quien con su auto cruzó la línea de fuego.