Ocurrió a dos semanas de los devastadores terremotos. El relato de un rescatista sobre el devastador hallazgo del cuerpo del nene argentino.
Este miércoles se confirmó la peor noticia: el cuerpo de Lucas Gámez, el niño argentino de 9 años desaparecido entre los escombros tras los terremotos en Venezuela fue encontrado en un edificio de La Guaira. El hallazgo fue confirmado por autoridades venezolanas y rescatistas que participaron del operativo.
El nene nacido en Argentina, se había mudado a Venezuela a principios de año con sus padres, y se encontraba de visita en un departamento en el segundo piso de un edificio en La Guaira junto a su tío al momento de los sismos de 7,2 y 7,5 de magnitud, ocurridos el 24 de junio.
Con la esperanza intacta de la familia y en medio de intensos trabajos de búsqueda entre los escombros, este lunes los brigadistas realizaron una prueba de sonido de alta sensibilidad, aprovechando el silencio de las 5 de la mañana. Incluso, lo que se hizo fue reproducir la voz de Blanca Martínez, madre de Lucas, mediante equipos especialmente preparados para captar respuestas o señales extremadamente débiles, como latidos de corazón.
Dos días después de aquel esperanzador momento, se confirmó su muerte, tras dos semanas de intensa búsqueda.
El rescatista argentino Guillermo Arana, integrante de Fénix Unit Rescue, describió con profunda conmoción el momento en que hallaron el cuerpo de Lucas entre los escombros: "Realmente fue una tarde abrumadora. Pusimos muchos días, 24 horas corridas, tratando de hacer realidad una esperanza, un sueño que no se dio", dijo en diálogo con Diario UNO.
El bombero explicó que, pese a la recuperación de los cuerpos de Lucas y sus abuelos, las tareas continúan en distintos sectores del edificio derrumbado para encontrar a más víctimas atrapadas.
Por otro lado, el integrante del grupo Fénix aseguró que el hallazgo permitió dar una respuesta a la familia del niño, que acompañó durante toda la búsqueda. "Encontramos a Lucas con sus abuelos, abrazados. Se fueron juntos el primer día del terremoto", relató el rescatista Arana.
Durante la búsqueda, la madre de Lucas se había mantenido activa en sus redes sociales. Allí compartía detalles sobre el día a día del operativo y publicaba mensajes en los que ratificaba su esperanza de que el menor fuera encontrado con vida.
En una de sus últimas actualizaciones, había informado que los operarios cavaron un túnel para acceder a las víctimas que estaban en el piso donde quedaba el departamento. Martínez Coronado había dicho que allí habían detectado una "fuente de calor corporal a 10 metros de profundidad" entre los escombros del edificio.
Horas después de conocerse el trágico final, Marcos Gamez, padre del menor, habló con los medios que se encontraban en el lugar. "Pudimos encontrar el cuerpo de Luquitas, no como queríamos, pero bueno, esta fue una batalla de fe y esperanza, intentando llevar un mensaje que no fue hecho, sino que fue de manera orgánica y trascendió fronteras", expresó.
Al mismo tiempo, alentó a aquellas familias que siguen buscando familiares entre los escombros: "tengan fe y esperanza. Nosotros la tuvimos y tenemos".
Marcos sostuvo que su hijo "estaría contento de que puedan seguir rescatando víctimas". Según informó, la familia vivía en Caracas, y el niño se había trasladado a La Guaira a pasar el día con sus abuelos y tíos.
"Lucas vino acá solamente a pasar un día de playa. Lo alcanzó esta terrible tragedia, que también alcanzó a muchísimas personas. No se trata de personalizar una búsqueda, sino de ayudar a la gran mayoría de las personas",lamentó.