La temperatura subió 6°C en solo 10 minutos y se registró una tormenta de arena. ¿Qué sucedió?.
Cuando se transita la mitad del invierno, varios países registran fuertes fenómenos climáticos como ola de frío, lluvias intensas y nevadas inusuales. Pero en Chile se registró una situación extraña que provocó temperaturas elevadas inusuales, además de tormentas y fuertes vientos.
Según los registros difundidos, una vez caída la noche del martes, comenzaron a registrarse fuertes ráfagas de viento cálido, que provocaron problemas por la voladura de techos y cortes en el suministro eléctrico.
Fueron los habitantes de la ciudad de Iquique, en la Región de Tarapacá, quienes atravesaron una jornada de invierno fuera de lo común. Entre la tarde del martes y la madrugada del miércoles, se registraron fenómenos meteorológicos simultáneos, con lluvias, fuertes vientos y tormentas eléctricas, mientras las temperaturas experimentaron un marcado ascenso y superaron los 30 °C.
El efecto fue inmediato y extremo: en Playa Brava la temperatura subió 6°C en solo 10 minutos, mientras que en la Capitanía de Puerto el alza fue de 7,3°C en media hora.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) reportaba pasada la medianoche de este miércoles 10.179 familias sin suministro eléctrico en Iquique. A ellos se sumaban 1.226 afectados en Alto Hospicio y otros 246 en Huara.
De acuerdo al relato de los propios vecinos hubo viento muy fuerte, se levantó mucho polvo y se sentía “un aire tibio o caliente” muy raro. Calaminas y árboles hicieron notar la fuerza del viento con ráfagas que causaron más de algún susto.
Según reportes de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) y observaciones locales, la estación del aeropuerto Diego Aracena registró una temperatura máxima de 32,2 °C alrededor de las 18.00 horas.
El calor se prolongó durante varias horas. A las 19.45 se registraban 31,3 °C y, cerca de las 23.00, los termómetros todavía se mantenían entre los 30 y 31 °C, con una humedad relativa cercana al 29% y vientos provenientes del este, cuyas ráfagas alcanzaron entre 48 y 59 km/h.
Los fuertes vientos también provocaron suspensión de polvo y arena, afectando a distintos sectores de la zona. Cerca de la 1.00 de la madrugada, la temperatura finalmente comenzó a descender y se situaba en torno a los 23 °C, de acuerdo con la DMC.
Producto de las condiciones meteorológicas que afectan a la región, el Ministerio de Educación determinó además suspender las clases en Iquique, Alto Hospicio y Pisagua durante este miércoles 12 de agosto.
También este martes se registró una tormenta de arena que sorprendió a distintos sectores de Arica, en medio de las condiciones de inestabilidad atmosférica que afectaron a la zona.
El fenómeno llamó especialmente la atención por los registros de una gran nube de polvo y arena, la cual comenzó a hacerse visible desde el sector sur de la ciudad y luego avanzó hacia otros puntos de la capital regional, consigna BioBioChile.
Las imágenes dieron cuenta de la magnitud del episodio meteorológico, que se produjo en una jornada marcada por las condiciones adversas en la región de Arica y Parinacota.
El fenómeno extremo en Iquique tiene una explicación: se debió a un sistema de alta presión y vientos cálidos del este (similares al Zonda) que descendieron por la cordillera de la costa, comprimiéndose y disparando los termómetros sobre los 32 y 33 °C.
De acuerdo a lo que informaron los especialistas, este evento local de Chile no cruzaría hacia la Argentina como masa de calor extremo, ya que la imponente Cordillera de los Andes actúa como una barrera climática infranqueable que frena y disipa este tipo de anomalías de la costa del Pacífico.
Del lado argentino rigen otros sistemas de masa de aire (como frentes polares o ingresos de aire frío/templado según la región), impidiendo que una anomalía tan específica de la camanchaca o desierto tarapaqueño se traslade al otro lado de la cordillera.