La Asamblea de Expertos confirmó al hijo de Ali Khamenei como nuevo guía de la República Islámica y la Guardia Revolucionaria prometió "completa obediencia".
La Asamblea de Expertos de Irán designó este domingo al ayatolá Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo de la Irán, en reemplazo de su padre, Ali Khamenei, quien murió el 28 de febrero durante los primeros ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
La designación se formalizó durante una sesión extraordinaria del órgano religioso encargado de elegir al máximo dirigente del sistema político iraní. En un comunicado oficial, los representantes afirmaron que, tras “estudios cuidadosos y extensos”, decidieron nombrar a Mojtaba Khamenei como tercer líder supremo desde la Revolución Islámica de 1979.
Minutos después del anuncio, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica juró lealtad al nuevo líder y aseguró que cumplirá “con obediencia total” los mandatos del nuevo “Guardián Jurídico” de la República Islámica.
El liderazgo supremo ocupa el centro del sistema político iraní y concentra amplias atribuciones. El titular del cargo tiene autoridad final sobre las fuerzas armadas, la política exterior, el poder judicial y los principales organismos de seguridad del país.
Tras conocerse la decisión de la Asamblea de Expertos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia pública sobre la sucesión iraní. “Si no obtiene nuestra aprobación, no durará mucho”, afirmó el mandatario al referirse al nuevo líder supremo.
Desde Israel también se difundieron mensajes dirigidos a la población iraní y al liderazgo político del país. Las fuerzas israelíes indicaron que mantendrán sus operaciones militares contra cualquier dirigente que continúe con las políticas del régimen.
Mojtaba Khamenei, de 54 años, ha sido durante años una figura influyente dentro del círculo de poder de la República Islámica, aunque con escasa presencia pública. Distintas fuentes lo describen como uno de los principales articuladores políticos dentro del entorno de su padre.
Su relación con la Guardia Revolucionaria y con sectores conservadores del clero chiita lo posicionó como uno de los candidatos más firmes para suceder a Ali Khamenei incluso antes de su muerte.
Nacido en 1969 en Mashhad, participó como combatiente en la guerra entre Irán e Irak durante la década de 1980 y posteriormente desarrolló una red de vínculos políticos y militares dentro del sistema iraní.
Desde la creación de la República Islámica en 1979 solo se había producido una transición en el cargo de líder supremo. Tras la muerte de Ruhollah Khomeini en 1989, la Asamblea de Expertos designó a Ali Khamenei para sucederlo.
Con la llegada de Mojtaba Khamenei al poder, Irán registra por primera vez una sucesión directa entre padre e hijo en la cúpula del régimen, un hecho que analistas internacionales interpretan como una consolidación del sector más conservador del sistema político iraní.
“El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica está listo para la obediencia total y el autosacrificio en el cumplimiento de los mandatos divinos del Guardián Jurídico de la época, Su Eminencia el Ayatolá Seyyed Mojtaba Khamenei”, dijeron en un comunicado.