El expresidente de Venezuela y su esposa enfrentan cargos por narcoterrorismo y posesión de armas.
Tras el histórico operativo militar en Caracas, y la posterior imputación formal, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores deberán comparecer ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Ambos enfrentan gravísimas acusaciones que incluyen conspiración para el narcoterrorismo e importación de cocaína.
El expresidente de Venezuela se presentará este jueves a las 11 horas ante el tribunal de Estados Unidos. Se trata de la segunda audiencia desde que fueron capturados en Caracas, el 3 de enero pasado.
Maduro está acusado de cuatro cargos. Tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos; y un cuarto delito de posesión de esas armas. Según la demanda, estos cargos podrían derivar en penas de hasta cadena perpetua si fuera condenado.
Después de su detención en una operación relámpago de fuerzas de elite de Estados Unidos, Maduro y Flores fueron trasladados a territorio del país norteamericano, donde comenzaron a ser juzgados por una serie de delitos. Desde el inicio del proceso, la pareja rechazó todas las acusaciones y se declaró inocente ante la Justicia federal.
El juez Alvin Hellerstein va a tratar una moción solicitada por los abogados de ambos, ya que alegan que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos interfiere en su derecho constitucional a la defensa, debido a que les impide acceder a los fondos del estado venezolano para pagar el costo del proceso.
Las autoridades estadounidenses identificaron y bloquearon activos vinculados a la pareja por un valor cercano a los 700 millones de dólares, solo en jurisdicción de Estados Unidos. Además, la investigación financiera, que incluye rastreos en paraísos fiscales, estima que la red de corrupción movió hasta 4.000 millones de dólares.
Según revelaron, la estrategia del abogado Barry J. Pollack será pedirle al juez Hellerstein que su juicio penal por narcoterrorista sea anulado por presunta violación a la Quinta y Sexta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.
La interpretación constitucional de Pollack deriva en dos falacias. Afirma que Maduro no tiene dinero para pagar a su abogados, y que esa presunta situación de insolvencia económica afectaría su principio de defensa en juicio.
Los fondos de Venezuela para financiar una defensa legal a un mandatario o exmandatario no aplica en el caso de Maduro y su esposa. No son autoridades legales, y está probado que ocupaban el Palacio Miraflores por el fraude cometido en los últimos comicios presidenciales.
La VI enmienda garantiza un abogado que no necesariamente debe financiarse con fondos que están inmovilizados por decisión de la Secretaría del Tesoro (OFAC).
En tanto, la V enmienda, la defensa de Maduro no hace referencia a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), que asigna a la Casa Blanca una amplia autoridad normativa para regular transacciones con gobiernos extranjeros por razones de seguridad nacional.
Desde el Tribunal de Nueva York pueden asignar un abogado de oficio que conoce las normas y pueda así cumplir con la defensa que garantiza la constitución estadounidense. Aún así, la defensa actual establece que si ocurre se agrava la situación de ambos.
Maduro está alojado en una prisión de Brookyn, al igual que su esposa, desde el 3 de enero de este año, cuando fue destituído luego de una incursión de las fuerzas de Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, acordó la continuidad del proceso con la asunción de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien comtinúa actualmente en el cargo.