El Gobierno ofrece una importante suma de dinero. Qué requisitos deben cumplir los interesados.
Una pequeña isla quiere sumar habitantes para frenar un problema: cada vez quedan menos vecinos durante todo el año y muchas viviendas están cerradas o directamente abandonadas.
La propuesta es para personas dispuestas a cambiar la vida urbana por una comunidad pequeña, rodeada por el océano Atlántico y con un ritmo cotidiano muy diferente.
Para facilitar la llegada, el Gobierno irlandés ofrece una ayuda económica destinada a recuperar casas que hoy no pueden utilizarse.
No se trata de viviendas gratuitas ni de un pago entregado por el simple hecho de mudarse. El dinero debe aplicarse a obras de remodelación y los interesados deben cumplir una serie de condiciones relacionadas con la propiedad, su antigüedad y el uso que tendrá después de la restauración.
El lugar se llama Tory Island y está frente a la costa de Donegal, en el noroeste de Irlanda. Tiene apenas 141 habitantes permanentes y solo se puede llegar por vía marítima.
La isla tiene unos cinco kilómetros de largo. Buena parte de sus vecinos habla irlandés y mantiene tradiciones vinculadas con la pesca, la música, el arte y la historia del lugar.
Por otro lado, el traslado de materiales resulta más caro que en el continente, el clima puede afectar los viajes en ferry y la oferta de viviendas listas para ocupar es limitada. Por eso, el programa concentra parte de sus recursos en propiedades vacías que podrían volver a utilizarse.
La ayuda forma parte del programa Our Living Islands, una política de diez años creada para recuperar población y sostener las comunidades de unas 30 islas habitadas de Irlanda. Para una propiedad vacía, el beneficio puede alcanzar los 60.000 euros. Si el inmueble está abandonado o en condiciones de ruina, la suma llega hasta 84.000 euros, una cifra que suele presentarse redondeada como 85.000 euros.
Las ayudas para las islas son un 20% superiores a las disponibles en otras zonas del país. El adicional intenta compensar los gastos de transportar herramientas, maquinaria y materiales en barco.
Para acceder, el solicitante debe acreditar que es dueño de la propiedad o que mantiene negociaciones formales para comprarla. La vivienda necesita cumplir con los criterios oficiales de desocupación y las obras deben recibir la aprobación de la autoridad local antes de comenzar.
La casa restaurada tendrá que destinarse a residencia permanente o incorporarse al mercado de alquiler a largo plazo. El programa no fue diseñado para financiar alojamientos turísticos ni viviendas utilizadas solamente durante las vacaciones.
El subsidio tampoco cubre siempre la totalidad de la remodelación. Si los trabajos superan el límite reconocido, el propietario deberá pagar la diferencia. Además, el desembolso suele concretarse una vez verificadas las obras, por lo que el proyecto puede requerir financiamiento previo.
Our Living Islands también quiere fortalecer la conexión de internet, los servicios sanitarios, las escuelas y los medios de transporte. La intención es que mudarse no sea una experiencia temporal, sino una alternativa sostenible para familias, trabajadores remotos y personas interesadas en integrarse a la comunidad.