Un albañil de 49 años viajó durante tres días en colectivo desde Maranhão hasta Belo Horizonte, tras conversar durante meses en redes sociales.
Un albañil vendió todos sus bienes y recorrió más de 2.000 kilómetros en Brasil para encontrarse con una mujer a la que conoció por redes sociales. Sin embargo, cuando llegó a destino comprobó que la persona buscada era un personaje creado mediante inteligencia artificial.
Según informaron medios brasileños, Edimar Rocha Martins, quien actualmente percibe una licencia por incapacidad laboral otorgada por el Instituto Nacional del Seguro Social (INSS), se trasladó desde la ciudad de Imperatriz, en el estado de Maranhão, hacia la capital de Minas Gerais, Belo Horizonte.
Su recorrido comenzó el viernes 9, cuando se subió a un micro tras semanas de interacción digital con una supuesta emprendedora rural que utilizaba las identidades de “Jéssica Oliveira” o “Jéssica Fazendeira”.
Dos días después, tras arribar a la terminal de Belo Horizonte, Martins intentó localizar a la mujer, sin disponer de una dirección concreta ni de un lugar de reunión estipulado.
Ante la falta de comunicación en su teléfono móvil, el hombre empezó a caminar por las calles céntricas mostrando fotos del rostro de la joven impresas en papel para consultar a los transeúntes si la ubicaban.
Al encontrarse con respuestas negativas, acudió a una emisora de radio local, donde los profesionales le explicaron que la figura pertenecía a un avatar creado por computadora.
“Vendí todas mis cosas, me deshice de todo. Así es como uno se desanima, ¿quién no se desanimaría?”, expresó el hombre durante una entrevista concedida a la cadena de televisión TV Mirante.
Edimar Rocha Martins tiene 49 años, es divorciado y nació en la provincia brasileña de Tocantins. Según explicó a medios de comunicación brasileños como G1, el vínculo virtual se inició cuando los algoritmos de las plataformas digitales comenzaron a sugerirle piezas audiovisuales del perfil, que contaba con más de 300.000 seguidores en TikTok y amplia presencia en la red Kwai.
En esas publicaciones, se observaba a una joven en paisajes del campo expresando su voluntad de hallar un compañero para compartir una finca en el interior de Minas Gerais.
“Vivo sola aquí en mi granja y extraño tener compañía con quien hablar y compartir la vida. Alguien que quiera formar parte de mi vida, ¿sabes?”, decía la mujer de los videos.
La cuenta, además, aseguraba que brindaría ayuda económica a su futura pareja para que pudiera dejar de trabajar y radicarse en el área rural.
Al respecto, Martins sostuvo que mantuvo intercambios de mensajes privados con la cuenta, donde el perfil se ofreció a costear los pasajes de micro y enviarle los datos de ubicación del inmueble.
Sin recursos económicos para costear el pasaje de regreso a su localidad, Martins se vio obligado a solicitar asistencia en la Unidad de Recepción y Asistencia a Migrantes dependiente de la Alcaldía de Belo Horizonte.
En esa dependencia, el trabajador recibió alimentación, servicios de higiene y apoyo por parte de un equipo de asistentes sociales, que le explicaron los riesgos relacionados con las identidades sintéticas y los engaños en redes sociales.
Tras evaluar su cuadro de vulnerabilidad, el municipio le entregó un pasaje de colectivo hacia la ciudad de Augustinópolis, en Tocantins, para posibilitar el retorno a su provincia natal.
La Policía Civil de Minas Gerais comunicó de manera oficial que no se registraron denuncias formales por este caso y apuntó que el uso de inteligencia artificial para la confección de avatares no constituye una infracción legal por sí misma, a menos que sea utilizada con el objetivo deliberado de engañar a un individuo para obtener un beneficio económico de carácter ilícito.
Por su parte, siempre de acuerdo con los mismos medios brasileños, el administrador de la página web negó la existencia de chats privados con el trabajador.
Mediante un comunicado publicado junto a la imagen digital, la firma responsable aclaró que el objetivo exclusivo del personaje consistía en generar interacciones para promocionar la venta de productos en línea, y desmintió haber entablado conversaciones directas con el hombre.