El evento se extenderá durante 10 jornadas en el Parque Central. Sus propuestas van más allá de la venta de libros.
Con la expectativa de superar la convocatoria del año pasado, que congregó a más de 250 mil visitantes, la Feria Internacional del Libro de Neuquén abrió al público este viernes en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) y las globas instaladas en el Parque Central. Durante diez días, el espacio unirá a grandes figuras de la literatura, autores locales y espacios para comprar libros o redescubrir escritores y otras expresiones artísticas.
Tras el corte de cintas que marcó la inauguración oficial, la globa El Jarillal comenzó a recibir a los primeros curiosos. Entre los stands de editoriales y librerías, algunas propuestas diferentes capturaban el ojo del público con rapidez.
Aunque muchos encuentran en la Feria la oportunidad para comprar libros a precios accesibles o buscar promociones para llevarse más de un ejemplar, todo lo que ocurre alrededor del evento convierte a las jornadas en una propuesta integral, con música, gastronomía y algunos stands que realzan sobre el resto y permiten la interacción.
Entre ellos se cuentan algunos sitios que no ofrecen libros, pero sí rinden homenaje a la literatura a través de textos en miniatura, pósters, cuadros o una instalación para sumergirse en el mundo de autores reconocidos como Jorge Luis Borges.
Los colores vibrantes y los trazos reconocibles del artista visual Martín Villalba saltaban a la vista desde un stand que el pintor y muralista montó para vincularse con el público que suele ver sus obras en grandes fachadas o esculturas urbanas de Neuquén capital. Los que concurran a la Feria del Libro podrán conocer al hombre detrás de sus célebres dibujos y también llevarse una porción de su universo a casa.
"Lo que hago es es poner mi obra al servicio del del público, quiere decir productos más utilitarios, como vasos, tazas, termos, gorras, una línea de casi 100 cuadros nuevos, objetos, yo creo todo se puede 'villalbizar'", afirmó en una entrevista con LM Neuquén.
Su stand es más que una vidriera: es una puerta de entrada para conocer su mundo e interactuar con sus míticos personajes. Y también una oportunidad para llevarse una pequeña obra de arte sin pagar una fortuna. "Por 35 o 40 mil pesos te podés llevar como una parte de Villalba también para usarlo todos los días", aclaró.
Martín recibe durante 10 días a los turistas que recién lo descubren y quedan sorprendidos con sus propuestas coloridas, que reinterpretan el paisaje urbano y, en este caso, también la literatura, a partir de una caja de láminas que diseñó especialmente para la ocasión.
Y también se encuentra con viejos conocidos, que ya vienen admirando sus pinceladas desde hace rato, o hasta visitas escolares que suelen estudiar su obra en las aulas y ahora lo conocen cara a cara. "Quedás agotado", bromeó sobre la intensidad de un evento que suele registrar una convocatoria masiva.
Aunque no es su primera vez en la Feria, Martín regresó en esta edición después de muchos años para mostrar algunas de sus obras en formato utilitario, y también para fomentar la creatividad en los más chicos.
En el marco de la feria, realizará dos talleres infantiles para animar a los más chiquitos a crear sus propios personajes. "Los hago pasear por mi universo, les enseño a dibujar alguno de mis personajes, los elegimos ahí, les cuento, no digan que es tan fácil hacer lo que hago, es un ida y vuelta con los chicos en los que salen todos personajes distintos", relató.
En un rincón de la globa El Jarillal, otro portal invita a sumergirse en los libros infinitos de Jorge Luis Borges. La muestra, que fue organizada con aportes de la biblioteca Juan Bautista Alberdi y rinde homenaje al gran escritor argentino, a 40 años de su fallecimiento.
"Se llama Libros Infinitos, un recorrido por el universo literario de Jorge Luis Borges. Es una propuesta instalativa que trabajamos en colaboración con Juan Amorosi, realizamos una investigación, pensamos diseño, y tratamos de recrear una biblioteca borgiana a través de símbolos y de dibujos, que se pueda leer, disfrutar y habitar", aseguraron los responsables.
El sitio incluye un rincón para sentarse a leer, con libros aportados por la biblioteca, y también un recorrido visual autoguiado por sus obras más icónicas para conocer a Borges o adentrarse en su universo. "También hay artistas que influenciaron, que a Borges que le gustaban y cuando vengan van a poder encontrar y descubrir como toda su simbología literaria, el tiempo, la memoria, la ficción, los límites entre la realidad y la ficción, los espejos", explicó.
El espacio estará habilitado durante las dos jornadas de la feria, en una de las grandes globas instaladas en el Parque Central. Y busca generar una oportunidad de redescubrir a uno de los grandes íconos de la literatura en una Feria que celebra el hábito de leer.