“No recibimos fondos ni beneficios; actuamos como intermediarios institucionales”, afirmaron desde ACIPAN. Insisten con su reclamo por los altos costos de la electricidad en Neuquén.
Después de la trascendencia mediática, la Asociación de Comercio, Industria, Producción y Afines del Neuquén (ACIPAN) salió a responder las intimación que hizo la cooperativa CALF y el pedido de que justifique millonarios beneficios y descuentos en las tarifas aplicados a grandes consumidores industriales y comerciales de la ciudad. “No recibimos fondos ni beneficios; actuamos como intermediarios institucionales”, aseguraron desde la cámara.
Los comerciantes consideraron "improcedente" denunciar un actuar malicioso o un incumplimiento deliberado de la asociación, que no recibió beneficios millonarios sino que actuó como informante para que sus asociados accedan a estos descuentos. También criticaron la acusación que hizo CALF contra su presidente, Dante Scantamburlo, quien no ejercía la presidencia al momento de firmar el convenio. E insistieron con su reclamo por los altos costos de la electricidad en Neuquén.
El reclamo que la cooperativa CALF inició ante los comerciantes neuquinos se originó a partir del Programa de Promoción e Incentivo a la Eficiencia Energética, una serie de tres convenios de colaboración mutua que datan de noviembre de 2022, julio de 2023 y noviembre de 2023.
Según este acuerdo, los comerciantes de grandes superficies recibirían reducciones y descuentos directos en sus tarifas de electricidad a cambio de comprometer una serie de inversiones verificables y reformas de infraestructura técnica dentro de sus instalaciones operativas para garantizar un ahorro energético real, como la incorporación de energías renovables.
Desde la cooperativa aseguraron que los comercios de grandes superficies no cumplieron su parte del trato; es decir, no certificaron haber hecho inversiones para reducir el consumo de energía.
"ACIPAN ya respondió los planteos de CALF por las vías formales correspondientes", expresaron desde la cámara a través de un comunicado oficial. Y aclararon: "En cumplimiento de su rol institucional, ACIPAN respondió oportunamente la carta documento remitida por CALF y comunicó formalmente a los beneficiarios del programa la obligación de informar el destino dado al incentivo recibido".
Desde la entidad que lidera el empresario Dante Scantamburlo aclararon que es importante separar el rol de ACIPAN de la responsabilidad individual de cada comerciante. Afirmaron que la intervención de la cámara "se limitó a actuar como entidad intermediaria frente a sus socios usuarios de tarifas T2 y T3. La asociación no recibió fondos, subsidios, bonificaciones ni beneficios económicos de ninguna naturaleza".
"La acreditación de las mejoras realizadas corresponde a cada usuario beneficiario, en tanto fueron ellos quienes recibieron el descuento en sus facturas y quienes ejecutaron las inversiones en sus respectivas instalaciones", aclararon.
"ACIPAN reitera que no reconoce obligación propia de rendir fondos que nunca recibió ni administró. Tampoco admite que CALF le atribuya responsabilidad directa por la ejecución, certificación o auditoría de inversiones realizadas por terceros beneficiarios del programa", se quejaron.
Los referentes de ACIPAN se quejaron por la divulgación de un reclamo que, según aclararon, se estaba tramitando por las instancias judiciales correspondientes. Ante la queja pública de CALF, salieron a mostrar los números para dejar las cuentas claras.
"El Programa de Promoción e Incentivo a la Eficiencia Energética se financió con aportes no reintegrables otorgados por el Estado a CALF. La Provincia del Neuquén aportó 180 millones de pesos y la Municipalidad de Neuquén aportó 60 millones de pesos, por un total de 240 millones de pesos", informaron.
Acipan hizo referencia al decreto de 2023, que estableció que los fondos serían transferidos a CALF para la instrumentación de programas de promoción e incentivo a la eficiencia energética destinados a usuarios de tarifas T2 y T3 de los sectores comerciales, industriales y de servicios.
"En consecuencia, el flujo de fondos fue del Estado hacia CALF. ACIPAN no fue destinataria de esos recursos ni administró sumas vinculadas al programa. El beneficio se aplicó de manera directa sobre la factura de energía eléctrica de cada usuario alcanzado", señalaron.
Y retrucaron: "Por esa razón, ACIPAN sostiene que la rendición de los fondos públicos corresponde a la relación institucional entre los organismos aportantes y CALF, mientras que la acreditación técnica de las mejoras compete a cada usuario beneficiario".
Los empresarios de la cámara aclararon que su rol se limitó a informar y acompañar a sus asociados ante la firma de un convenio que podía beneficiar la actividad particular de cada comerciante.
"ACIPAN no seleccionó beneficiarios, no certificó obras, no administró fondos públicos y no percibió beneficio económico alguno. Su intervención consistió en acercar la herramienta a usuarios alcanzados por las tarifas T2 y T3 y en transmitir las obligaciones informativas derivadas del programa", informaron.
"A partir de las comunicaciones recibidas, ACIPAN puso en conocimiento de los beneficiarios la necesidad de informar el destino del incentivo y de acreditar las mejoras realizadas en sus instalaciones. Con ello cumplió el alcance de su intervención, que tuvo naturaleza estrictamente institucional e informativa", agregaron en su comunicado.
Desde la cámara empresaria se quejaron también por la posición que tomó la cooperativa, que acusó directamente a su presidente, Dante Scantamburlo, por un convenio que fue firmado antes de que asumiera el liderazgo en este espacio.
"Su actual condición de presidente no permite atribuirle responsabilidades personales por actos institucionales anteriores a su mandato", señalaron y agregaron: "Asimismo, ACIPAN deja constancia de que el señor Scantamburlo no se acogió, en carácter personal, al beneficio del programa. Por lo tanto, no existe una cuestión individual que deba ser explicada por su parte".
Sin embargo, la intimación de CALF se dio después de que se hicieran pública la postura crítica de la cámara por los altos costos de la electricidad, cuando Scantamburlo aseguró que Neuquén tienen las boletas de luz "más caras del país".
Lejos de amedrentarse por la intimación, ACIPAN ahondó en este reclamo. Aseguraron que "su preocupación central sigue siendo el costo de la energía eléctrica para comercios, industrias y prestadores de servicios de la ciudad y de la provincia".
"La entidad viene planteando públicamente la necesidad de revisar la estructura tarifaria que afecta al sector productivo, con el objetivo de alcanzar condiciones más competitivas para la actividad económica, la producción y el empleo", agregaron.
Y cerraron: "Ese debate no debe confundirse con la discusión sobre el programa de eficiencia energética. Son planos distintos: por un lado, la rendición de fondos públicos transferidos a CALF y aplicados mediante descuentos a usuarios; por otro, el reclamo institucional de ACIPAN por una tarifa eléctrica más competitiva para el comercio, la industria y los servicios".