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Caliente debate sobre el derrame de Vaca Muerta: a qué neuquinos alcanza

El ministro Lucas Castelli difundió los números oficiales y la incidencia en la economía neuquina. "Cierran cualquier debate", dijo. No todos están de acuerdo.

El ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral de la provincia, Lucas Castelli, publicó en la red social X un extenso hilo con indicadores económicos y sociales destinados a responder a quienes sostienen que Vaca Muerta no derrama sobre la economía neuquina.

El hilo pareciera, más que una difusión oficial de datos, la respuesta oculta a varios cuestionamientos que hay en la provincia de si realmente hay un derrame total en las economías, y si Vaca Muerta es para todos, incluso para los que no llegan a fin de mes o buscan un segundo o tercer trabajo.

El debate, de todas maneras, es algo reconocido puertas adentro en el gobierno.

El incentivo del Estado seguirá para más de 10 mil desocupados.

La conclusión del ministro fue determinante de manera literal, y dijo que esos números de Neuquén "cierran cualquier debate". Sin embargo, una lectura atenta de la discusión permite advertir que la discusión, lejos de cerrarse, se ha trasladado a un nuevo escenario. El de la pelea interna que hay en Neuquén de cara a las elecciones 2027, y la campaña.

Derrame de Vaca Muerta: el origen de la polémica

La polémica se instaló a partir de las declaraciones del exministro de Economía de la Nación Alfonso Prat-Gay, quien, tras recorrer pymes y distintos sectores productivos de la provincia, afirmó que Vaca Muerta "no derrama ni en Neuquén". Una frase de perogrullo al pasar, como cualquier opinólogo más. Como quien también critica al campo en Buenos Aires, desde el interior, sabiendo poco y nada.

Prat-Gay reconoció un dato que ningún análisis serio puede soslayar: "Neuquén es la única provincia en la que aumentó el empleo desde que asumió Milei. Sin embargo, el humor con el que me encontré no era el de una economía en franca expansión".

La respuesta del oficialismo provincial no se hizo esperar. El gobernador Rolando Figueroa invitó al exfuncionario a recorrer la provincia y respaldó su posición con un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea que ubica a Neuquén como un caso de "derrame amplio".

El intendente Mariano Gaido difundió luego sus propios datos y, finalmente, Castelli completó la réplica con un hilo que retoma la misma línea argumental, al cuestionar a "quienes hablan a la distancia, sentados frente al Obelisco".

Las cifras del oficialismo

Los datos expuestos por el ministro resultan elocuentes en términos comparativos. De acuerdo con su publicación, el empleo asalariado privado creció un 5,1% interanual en Neuquén, mientras que a nivel nacional cayó un 2%. En el primer semestre de 2026 se incorporaron 6.794 trabajadores, una cifra superior a la registrada en 2024 y 2025 en conjunto.

En el aglomerado Neuquén-Plottier, la pobreza alcanza al 19,6% de las personas, frente al 32,3% del total urbano del país.

Nadie discute que Neuquén atraviesa una situación más favorable que la del resto del país. El propio Prat-Gay lo admitió. Sin embargo, la cuestión de fondo no es si la provincia crece más que otras jurisdicciones, sino de qué manera se distribuye ese crecimiento entre los propios neuquinos.

La cuestión de la distribución

En ese punto se inscribe la posición de la legisladora Lorena Parrilli, quien sostuvo que los beneficios del derrame de Vaca Muerta alcanzan solo a una parte de la sociedad neuquina. "Vaca Muerta hoy es un éxito para las operadoras y para quienes viven del petróleo, que es el 20 por ciento de los neuquinos; el resto no llega a fin de mes", dijo en sus redes sociales.

Los propios números del ministro invitan a la reflexión. Un índice de pobreza del 19,6% implica que prácticamente uno de cada cinco habitantes del principal aglomerado urbano de la provincia vive por debajo de esa línea, en el corazón de la formación no convencional más importante del país. Se trata, sin dudas, de un indicador mejor que el promedio nacional, pero difícilmente pueda considerarse un argumento que clausure la discusión.

Algo similar ocurre con el consumo. Castelli señaló que las ventas en supermercados crecieron un 4% en julio, según el INDEC. No obstante, un relevamiento de la Asociación del Comercio, Industria, Producción y Afines de Neuquén (ACIPAN) indicó que durante el primer semestre esas ventas registraron una caída real del 3,6% interanual. Si bien se trata de períodos y fuentes diferentes, el contraste sugiere que la mejora de los indicadores oficiales no siempre se percibe de la misma forma en el mostrador.

El fenómeno migratorio

El último argumento del hilo merece una consideración especial. El ministro destacó que unas 25.000 personas eligen cada año radicarse en Neuquén, y presentó ese dato como prueba irrefutable del dinamismo provincial.

Sin embargo, esa misma cifra admite otra lectura. En junio, el secretario general de ATE, Carlos Quintriqueo, advirtió que el discurso en torno al petróleo se está sobredimensionando, lo que lleva a muchas personas a migrar hacia la provincia con la expectativa de mejorar su situación, para terminar compartiendo las mismas condiciones de pobreza que afectan a parte de los neuquinos.

Ningún conjunto de estadísticas puede, por sí solo, zanjar una discusión sobre la distribución de la riqueza que genera el subsuelo neuquino. Lo que este cruce dejó en evidencia es que el tema ya no pasa por si Vaca Muerta derrama, sino hacia dónde, con qué velocidad y a cuántos neuquinos alcanza.

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