Los migrantes buscan comunicarse con sus familiares en Venezuela y ya se organizan para enviar ayuda a su país.
La noticia de un doble terremoto, de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron a Venezuela este miércoles resonó también en Neuquén, una ciudad que alberga una gran comunidad de venezolanos. Mientras tratan de sortear los obstáculos de conectividad para cersiorarse del estado de sus familiares y amigos, la comunidad venezolana en Neuquén se organiza para brindar ayuda humanitaria a su país.
"Fueron dos terremotos en menos de un minuto, se cayeron muchos edificios, sobre todo en Caracas y en La Guaira, y Venezuela no está preparada para una situación de estas ni a nivel de rescate ni de atención médica", expresó Julio Alfonzo, un comerciante venezolano que vive hace casi 10 años en Neuquén y congrega a gran parte de la diáspora a través de La Embajada, su local que ofrece productos típicos de esa tierra.
Tras conocer la noticia, logró comunicarse con sus familiares: tías y primos que vive en Caracas, uno de los puntos más afectados por los sismos. "Me comuniqué con todos y están todos bien. Afortunadamente no tengo pérdidas allá", dijo y aclaró que, sin embargo, supo de noticias de una mujer de la comunidad venezolana en Neuquén que perdió su departamento por el colapso del edificio.
El grupo de Instagram "Venezolanos en Neuquén" congrega a más de 6 mil personas de las 25 mil que se estima que viven entre Neuquén y Río Negro. La fotógrafa Katherine Blanco, que gestiona sus publicaciones, explicó que ya comenzó a investigar sobre una posible apertura de un centro de acopio para enviar ayuda a Venezuela.
Mientras tanto, los venezolanos que habitan en la región se comunican entre ellos para tener novedades con respecto a su familia. "Mi familia afortunadamente está al Oriente del país y a pesar de que se sintió bastante fuerte, no hubo nada estructural afectado", dijo y agregó: "Sí lo vivieron con susto y la sensación de miedo porque duró durante bastante tiempo el movimiento telúrico y se asustaron mucho".
Katherine aclaró que la zona más afectada fue el centro del país, donde se encuentra la capital, Caracas. También La Guaira, una ciudad costera con gran actividad turística, fue el sector más complicado por el doble terremoto.
"En La Guaira es incontable la cantidad de edificios y hoteles que se derrumbaron, ahí fue la peor catástrofe", se lamentó la mujer, que se mantiene atenta a los pedidos de su coterraños, que en muchos casos todavía no pudieron contactarse con sus familiares no sólo por las fallas de comunicación propias del desastre natural sino por la inestabilidad política de ese país tras la detención de Nicolás Maduro, líder del régimen.
"El contacto se mantiene en las áreas donde hay señal o cobertura. La señal es intermitente porque hay muchas restricciones con Internet", dijo y aclaró: "Las personas del centro del país son las más complicadas para comunicarse".
Por la falta de cobertura, la comunidad venezolana en Neuquén utiliza las redes sociales para compartir la información que consiguen. "En Instagram se publicaron listas de personas en hospitales y la lista de los edificios que colapsaron para ver si sus familiares estaban ahí o no. Es preocupante y devastador, es muy angustiante", aclaró Katherine.
Las redes de apoyo se vuelven fundamentales en este contexto. Nohelia García, otra migrante venezolana en la ciudad, aclaró que pudo comunicarse con su sobrina, que vive en Caracas, para comprobar que está bien. Sin embargo, no hay cobertura suficiente para tener una comunicación frecuente con las personas que viven en las zonas más afectadas por el sismo.
Tras confirmar que sus familiares y amigos no se vieron afectados por el doble terremoto, aguardan por más información para poder enviar ayuda a su país natal. "Estamos esperando lineamientos de nuestra gente para poder enviar ayuda", aclaró Nohelia.
"Hay varios tratando de organizar un centro de acopio, aunque no está definido dónde va a ser y cómo van llevar las cosas a Buenos Aires, pero hay varios tratando de organizarse", sumó Julio.
Como las noticias son aún recientes e incluso el número de víctimas fatales puede cambiar, los venezolanos en Neuquén aguardan por novedades con una mezcla de incertidumbre y temor. Sin embargo, como han hecho en otras ocasiones, estrechan sus vínculos de solidaridad en la región para poder brindar ayuda a su país.
En enero de este año, tras la noticia de la captura de Nicolás Maduro, la comunidad venezolana en Neuquén también se mostró unida y hasta marcharon por las calles de la ciudad para expresar su alivio y esperanza.