Un especialista sugirió cuáles son las regiones de Chile que podrían sentir el próximo terremoto. "Chile es uno de los países más sísmicos del mundo", alertó.
Los recientes terremotos en Colombia y Venezuela encendieron las alertas en Chile, y la posibilidad de que podría darse una situación similar. Diversos expertos indicaron un alarmante escenario de riesgo.
Días atrás, el investigador brasileño Aroldo Maciel, sugirió durante un streaming la posibilidad de un sismo de gran magnitud en los próximos días en el país vecino. Según reveló, el terremoto podría estar asociado a un "evento sísmico con retraso para la zona centro-norte" de Chile, para lo cual estableció una ventana de aproximadamente 45 días.
Incluso en Perú hay alarma por un posible terremoto de 8,8 con peligro de tsunami que podría afectar a 14 millones de personas. La ciudad de Lima y la zona costera se encuentra en gran peligro, debido a la exposición al proceso de subducción de las placas tectónicas frente al litoral peruano.
En este sentido, el geólogo Marcelo Lagos también analizó la situación sísmica de Chile. Aunque aclaró que no tendría relación con los terremotos ocurridos en los países del Caribe, a los que identificó como "procesos independientes".
Lagos dijo que "nunca hay que olvidar que esto es un peligro latente, y cuando algo es latente, quiere decir que es inevitable. Chile es uno de los países más sísmicos del mundo, siempre está a la vuelta de la esquina, y eso no podemos olvidarlo", agregó.
En diálogo con Radio Agricultura, el especialista afirmó que Chile se encuentra "muy lejos de que vaya a haber una conexión o transmisión de esfuerzos desde las rupturas que se han producido ahora en Colombia y Venezuela hacia Chile; por lo tanto, deberían ser eventos totalmente independientes".
En sintonía con sus dichos se suma la palabra del geofísico Cristian Farías, quien fue tajante en diálogo con un medio local: "Chile no es lo común del mundo. Lo común en Chile es que nos pegan terremotos grandes todo el tiempo".
En Chile la placa de Nazca se hunde bajo la Sudamericana a una velocidad de 6,6 centímetros por año. Esta rapidez tectónica, sumada a la particular geometría de las placas, permite la acumulación de tensiones en áreas colosales.
Lagos refirió al igual que Farías la rapidez del movimiento de las placas, por lo que logró identificar seis sectores que podrían acumular energía ante la ausencia de terremotos o sismos que hayan permitido soltarla.
Pisagua hasta el norte del Perú: Corresponde a la zona comprendida por las rupturas de 1868 y 1877, la que incluye las costas de Tacna, Arica y el puerto de Ilo, sin un terremoto de gran magnitud en más de un siglo.
Sur de punta Patache hasta Tocopilla: Sector de la zona norte donde no se ha presentado un sismo de gran magnitud, lo que significa un aumento de probabilidad de acumulación de energía.
Costa de Atacama: Tramo que no registra un terremoto de gran magnitud desde noviembre de 1922, habiendo transcurrido más de cien años desde dicho evento, "y por lo tanto la amenaza es más que latente".
Zona central (entre Los Vilos y Pichilemu): Área que, si bien tuvo los terremotos de 1822, 1906 y 1985, mantiene energía acumulada en la trinchera. Lagos enfatizó la atención de la ciencia sobre este tramo al tomar como antecedente el evento de 1730: "Es un evento que podría ser muy grande si llegara a ocurrir".
Costas del Biobío: Sector donde se liberó suficiente energía durante el terremoto del 2010, por lo que resulta poco probable que vuelva a registrarse un evento de características similares.
Al sur de Tirúa y Golfo de Arauco hacia el sur: Corresponde a la zona asociada a la ruptura de 1960. Tras más de 60 años, el especialista indicó que no debería haber energía para un evento de tales magnitudes; no obstante, no se pueden descartar magnitudes cercanas a 8.