Dos vecinos de 83 y 86 años se hicieron amigos en el nosocomio del norte neuquino. Llevan casi 3 meses internados, sin familia que los cuide y sin un hogar a donde ir.
Como en la película "Antes de Partir" (The Bucket List), dos hombres se conocieron en un hospital. No tienen cáncer terminal como Edward y Carter, los personajes de Jack Nicholson y Morgan Freeman, pero comparten la misma cuenta regresiva, la misma soledad y la misma lista de sueños sin cumplir. Solo que esta historia no es de Hollywood. Ocurre hoy, en el Hospital de Las Ovejas.
Ellos son Don (MJG), de 83 años, y Don (BJP), de 86 años. Dos antiguos pobladores, dos crianceros aferrados a la tierra, que hoy están en total estado de vulnerabilidad.
Uno de ellos fue empleado municipal toda su vida. Tiene 4 hijos, pero la historia familiar es frágil: solo uno lo acompaña. El otro, desempleado, con PAMI, lleva 75 días internado. Su familia es de bajos recursos, sus 4 hijos viven en Neuquén Capital.
En el hospital, como en la película, entablaron amistad. Empezaron a contar lo que han vivido, lo que les faltó. Sin embargo, aquí no hay un viaje alrededor del mundo para cumplir sueños. Hay una espera.
El hospital, a través de su director, lanzó una campaña desesperada: buscan una familia, aunque sea de forma transitoria, que pueda brindarles cobijo, contención, una casa donde puedan tener una vida digna antes de partir.
A la espera de una familia, la realidad dentro del hospital es dura. Lo contó el propio director Celso Vázquez, en su diálogo con LM Neuquén.
"MJG de 83 años y BJP de 86 años, ambos pacientes comparten habitación, es una habitación de 4 camas, donde al lado se internan pacientes con patologías, en muchos casos respiratorias, por lo cual están expuestos a contagiarse”, afirmó. A continuación confirmó que “un día común es como todo paciente internado, se garantiza la comida y se le ayuda en la higiene personal. Al patio solo salen en caso que enfermería le quede un lugar para llevarlo, si no están adentro nomás."
Vázquez explicó además por qué no pueden tener más acompañamiento: el enfermero que atiende a todos los internados es el mismo encargado de ellos, por lo que no se garantizan las salidas. “No se puede descuidar al usuario que realmente necesita la atención de internación”, admitió.
Más adelante, añadió: "Es lamentable, pero se debe tener criterios de atención. El último mes hemos tenido un número alto de camas ocupadas, lo que también dificulta el colapso cuando hay este tipo de alojamiento. Si bien entendemos que los familiares son quienes deben hacerse cargo, u otra institución, pero no está pasando, y como institución nos preocupa dejarlo solo en su casa. Ellos ambos tienen casa en la localidad."
Vázquez lo dijo claro: es un caso preocupante y repetido en toda la zona del norte neuquino. En el campo, los crianceros siguen aferrados y no quieren abandonar la tierra donde dejaron la vida entera, hasta dejar los huesos ahí. Sin embargo, cuando envejecen, aunque todavía se las arreglen solos, si no tienen a nadie, quedan completamente desamparados.
"No hay casa de adulto mayor autovalente, el hogar no tiene lugar, las obras sociales no cubren. La jubilación no alcanza para pagar los hogares privados", admitió el facultativo.
Se hicieron todos los trámites: Defensoría de Andacollo, INSSJP, Defensoría Civil, SOJ, Acción Social del Municipio de Las Ovejas, Juzgado de Familia. La respuesta es siempre la misma: para ingresar a un hogar habilitado, con PAMI o ISSN, hay que pagar un ingreso y un plus que nadie puede sustentar. Uno de los adultos mayores tiene casa en Las Ovejas, pero no cuidadores. Se buscó, no se encuentran.
Uno de los hijos hizo el trámite, pero el monto lo supera. Y desde el municipio, que debería ser quien articule los mecanismos para la gente en estado de vulnerabilidad, no llegó ayuda. Así lo reconoció el propio hospital.
Y duele más porque alguien ya lo había visto venir.
En enero de 2020, hace casi seis años, el exintendente Vicente Godoy anunció un proyecto visionario: un Hotel para Abuelos. No un asilo cerrado ni un geriátrico tradicional. Hablaba de un espacio de convivencia de 5 hectáreas, con huerta, animales de granja, donde los abuelos del norte neuquino pudieran vivir preservando su identidad cultural, su amor por el campo.
Era una obra de contención social. Godoy falleció en agosto de 2023 y su idea se fue con él. Hoy, con 1.705 habitantes en Las Ovejas (1.584 en el área urbana según el Censo 2022), ese hotel es más necesario que nunca.
La película termina con amistad, perdón y sueños cumplidos. La historia de estos abuelos todavía está en suspenso. No piden un viaje a las pirámides de Egipto ni saltar en paracaídas. Piden algo más simple y más justo: una familia que les dé un lugar, una vejez digna antes de partir.