Un vecino aseguró que escuchó detonaciones en una calle pública de la zona de chacras y que el hombre que salió de un predio lo increpó para que se retirara.
Un paseo familiar para juntar espárragos terminó en un momento de tensión y preocupación para un vecino de Centenario. El hombre denunció que escuchó disparos de arma de fuego mientras se encontraba junto a su esposa y su hijo de seis años en la zona de chacras. Según relató, quien habría efectuado los tiros salió de una propiedad en un tractor y les exigió que se retiraran del lugar.
El hecho ocurrió alrededor de las 19:30 del miércoles, sobre la calle 5, pasando la calle 20, en un sector rural de la ciudad. Daniel, el vecino que hizo pública la situación, contó en Radio Red Social que se encontraba con su familia recolectando espárragos y que habían estacionado su camioneta al costado de la calle cuando escucharon varias detonaciones. “Mi señora me dice: ‘¿Son tiros?’. Le dije que sí, pero no le dimos importancia. A los segundos llegó un tractor grande y una persona nos dijo que no podíamos estar ahí juntando espárragos porque era propiedad privada”, relató durante una entrevista radial.
La situación cambió cuando Daniel le preguntó al hombre si había sido él quien había disparado. De acuerdo con su testimonio, el propio chacarero le habría respondido que sí y argumentado que había gente merodeando el lugar.
El vecino contó que cuestionó de inmediato la decisión de efectuar disparos, especialmente porque estaba acompañado por su esposa y su hijo pequeño. Su principal preocupación fue el riesgo que implicaba utilizar un arma de fuego en un sector donde había personas.
“¿Cómo vas a disparar a plena luz del día? ¿Dónde cae esa bala? Mirá si matás a mi hijo, a mi señora o a mí. ¿Cómo vas a hacer eso?”, aseguró que le planteó al hombre.
Según su relato, el chacarero intentó justificar su accionar al mencionar que habían sufrido numerosos robos. Sin embargo, Daniel sostuvo que esa situación no habilita a nadie a disparar sin tener en cuenta las consecuencias que puede provocar. “Sí, todo lo que vos quieras, llamá a la Policía, pero no podés andar disparando por disparar”, afirmó que le respondió.
El vecino manifestó que no pudo determinar hacia dónde se dirigieron los proyectiles ni dónde impactaron. Aunque ninguno de los integrantes de su familia resultó herido, remarcó que la situación pudo haber terminado de una manera mucho más grave. “Gracias a Dios no nos pasó nada”, expresó, todavía preocupado por lo sucedido.
Además de los disparos, el episodio estuvo marcado por una discusión sobre la circulación por ese sector de la zona de chacras. Según Daniel, el hombre que salió del predio insistió en que se encontraban en una propiedad privada y les ordenó que se fueran.
El vecino sostuvo que nunca ingresó a la chacra ni cruzó un alambrado, sino que permaneció sobre una calle que es pública mientras recolectaba espárragos. “Yo le dije que esto era público. Él me respondió que hasta la calle 20 era pública y que, de ahí en adelante, era privado”, relató.
Daniel aseguró que en el lugar no había carteles que prohibieran el paso ni una tranquera que indicara que el acceso estuviera restringido. Por ese motivo, cuestionó que se les exigiera retirarse cuando, según su versión, estaban sobre la calle y no dentro del establecimiento rural.
La discusión continuó en medio de la preocupación que le generó la presencia del hombre y la posibilidad de que volviera a utilizar el arma. El vecino contó que el chacarero salió del predio en un tractor y se quedó en medio de la calle para increparlos.
Para Daniel, el conflicto no se limita a lo ocurrido durante esa tarde, sino que también plantea una preocupación por el uso y el acceso a los caminos que atraviesan las zonas rurales de Centenario. En ese sentido, mencionó que en las inmediaciones hay otra chacra con un portón que impide continuar hacia la costa del río.
Ante la situación, Daniel decidió comunicarse con la Policía para advertir lo que había sucedido. Sin embargo, manifestó su malestar por la demora en la llegada del móvil policial. “El policía me dijo: ‘A la hora que andás’. Y yo le respondí que, si tardan una hora y media en llegar, es lógico que se haga de noche”, contó.
El vecino remarcó que estaba acompañado por su esposa y su hijo de seis años y que no había ingresado a la propiedad privada, según su versión. También cuestionó que se responsabilizara a quienes circulan por el sector por el horario en que se encuentran allí, cuando, afirmó, no estaban haciendo otra cosa que recolectar espárragos desde la calle.
Después de lo ocurrido, se dirigió a la Comisaría Quinta de Centenario, donde realizó la denuncia correspondiente.
Daniel decidió contar lo sucedido para alertar a otras personas que suelen recorrer los caminos rurales de la ciudad, especialmente a quienes se acercan a las chacras para pasear o recolectar productos de la zona.
Su preocupación principal es que una situación similar pueda terminar con una persona herida. “Es preocupante que esta gente tire tiros por tirar nada más. En cualquier momento matan a una persona, porque esas balas en algún lugar caen”, advirtió.