Laura Herrera, hija de Víctor, cuestionó el fallo que absolvió a los cinco imputados por la tragedia en la refinería de Plaza Huincul. “No existe justicia”, dijo.
La absolución de los cinco acusados por la explosión en la refinería New American Oil (NAO) dejó una profunda sensación de dolor y frustración entre las familias de las víctimas. Así lo expresó Laura Herrera, hija de Víctor Herrera, uno de los tres operarios que murieron en la tragedia ocurrida el 22 de septiembre de 2022 en Plaza Huincul.
Tras conocerse el fallo del tribunal, la joven aseguró que la decisión judicial fue un golpe muy duro para las familias y sostuvo que sienten que “una vez más” sus seres queridos fueron abandonados por la Justicia.
“Fue una mezcla de bronca, tristeza e impotencia. Entender que una vez más la Justicia mata a Víctor, Fernando y Gonzalo”, expresó Laura en Radio Capital, todavía conmocionada por lo ocurrido durante la audiencia.
El tribunal integrado por los jueces Federico Sommer, Lisandro Borgonovo y Alina Macedo Font resolvió absolver a los cinco imputados al considerar que no se pudo probar de manera concluyente cuál fue la causa exacta de la explosión ni la responsabilidad penal de los acusados.
La hija de Víctor Herrera aseguró que la familia esperaba otro desenlace después de las trece jornadas de juicio, en las que declararon decenas de testigos y especialistas.
“Realmente pensábamos que podía haber otra definición porque estaban los ingenieros, la gente que conocía de producción y de cómo funcionaba la planta. Pero se tiraron la pelota unos a otros y parece que eso les sirvió”, cuestionó.
Laura cuestionó además que, pese a toda la prueba presentada durante el debate, los jueces consideraran que no había elementos suficientes para establecer culpabilidades.
“Treinta y pico de testigos, peritos, todo lo que se mostró sobre cómo estaba la empresa y aun así dicen que no encuentran responsables. La verdad deja mucho que desear”, sostuvo.
Durante la entrevista, Laura fue especialmente crítica con el fallo y llegó a asegurar que, para ella y su familia, existieron intereses detrás de la decisión judicial. “Es feo decirlo, pero para mí la Justicia nos demostró que se vendió. Después de trece jornadas, tantos testigos y tantas pruebas, no esperábamos este fallo”, afirmó.
También recordó que la empresa ya había atravesado otra causa judicial años atrás y señaló que sienten que nuevamente hubo impunidad. “Nosotros venimos peleando hace cuatro años y en 40 minutos los jueces nos demostraron que no existe justicia”, dijo.
Laura reiteró que el fallo eitida este martes deja un mensaje peligroso para la seguridad dentro de la industria petrolera. “Se hablaba de una condena ejemplar para que algo cambiara después de 2022, pero ayer quedó demostrado que no existe ese punto de inflexión. La industria puede seguir igual porque saben que no van a encontrar culpables”, expresó.
Laura remarcó que durante el juicio se expusieron múltiples irregularidades vinculadas a las condiciones de seguridad dentro de la planta. “Todo eso quedó en la nada. Básicamente, terminan echándole la culpa al trabajador”, cuestionó.
Además, sostuvo que las familias siempre buscaron que el caso sirviera para evitar nuevas tragedias. “Nosotros no hablamos desde el odio. Hablamos desde la pérdida de nuestros familiares y desde el deseo de que esto no vuelva a pasar nunca más”, afirmó.
Según explicó, una de las hipótesis planteadas por la fiscalía apuntaba a una chispa generada por equipos de aire acondicionado domésticos utilizados dentro de la refinería, además de la cercanía del tráiler con los tanques.
Sin embargo, indicó que las defensas presentaron distintas teorías alternativas y que eso terminó generando dudas en el tribunal.
Pese al impacto emocional que generó el fallo, Laura aseguró que las familias todavía analizan los pasos a seguir junto a sus abogados y no descartan avanzar con una apelación. “Necesitamos tomarnos un tiempo, sobre todo por mi mamá, pero hay que seguir peleándola”, señaló.
También contó que las otras familias estuvieron presentes durante la audiencia y compartieron el mismo sentimiento de dolor tras escuchar el veredicto. “Es muchísimo tiempo de espera para terminar con este balde de agua fría”, dijo.
“Tenés que tener espalda para pelear contra una industria y ahora también contra tres jueces que no vieron o no quisieron ver”, sostuvo.
Laura reconoció que el desgaste emocional es enorme, pero aseguró que intentarán seguir adelante. “Nosotros ya pasamos lo peor en 2022. Revivir todo esto y terminar así fue volver a sentir que mataron nuevamente a nuestros familiares”, expresó.
Mientras las partes analizan posibles impugnaciones al fallo, las familias de las víctimas continúan reclamando que se investiguen las responsabilidades detrás de una de las tragedias más graves que golpeó a la comarca petrolera en los últimos años.
“Hoy más que nunca sentimos que sin justicia no hay paz”, concluyó.