El SMN y la AIC anticipan un domingo inestable, con ráfagas de hasta 59 km/h y poca chance de lluvia. Pero El Niño sigue activo.
Después de semanas en las que el agua desbordó ríos y arroyos en el interior neuquino y obligó al gobierno provincial a declarar la emergencia, el primer domingo de noviembre amaneció con otra cara. Sin alertas vigentes para la región y con una probabilidad de lluvia mínima. ¿Se tomó un respiro El Niño o es apenas una pausa?
Los pronósticos actualizados esta mañana por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) coinciden en lo central: el protagonista del día no será la lluvia, sino el viento.
Para la capital neuquina, el organismo nacional prevé una mínima de 12°C y una máxima de 23°C. La mañana se presentará parcialmente nublada y la tarde y la noche, mayormente nubladas. La probabilidad de precipitaciones es nula por la mañana y no supera el 10% el resto de la jornada.
El dato a tener en cuenta es el viento del oeste, que por la tarde soplará entre 32 y 41 km/h, con ráfagas de entre 51 y 59 km/h. Por la noche rotará al sudoeste y perderá algo de intensidad, aunque las ráfagas se mantendrán entre 42 y 50 km/h. Para el lunes, el SMN anticipa una mínima de 11°C y una máxima de 25°C.
La AIC califica la jornada como inestable, con una máxima de 24°C y viento del sudoeste a 39 km/h, con ráfagas de 47 km/h. Hacia la noche el cielo se despejará y llegará el contraste térmico: el organismo de cuencas prevé un desplome hasta los 4°C, con viento de 44 km/h y ráfagas de 49 km/h.
Ahí aparece la principal diferencia entre ambos pronósticos: mientras la AIC anticipa una madrugada fría, el SMN ubica la mínima del lunes en 11°C. Para el lunes, la AIC vuelve a marcar inestabilidad durante el día, con 25°C de máxima y un viento mucho más calmo, de 18 km/h con ráfagas de 28 km/h.
La actualización trae buenas noticias respecto de lo que se esperaba hace apenas dos días. El viernes, la AIC proyectaba para este domingo una máxima de 27°C y un viento del oeste que por la tarde alcanzaría los 35 km/h con ráfagas de 55 km/h, y una noche con una mínima de 3°C y vientos del sudoeste de 50 km/h. También anticipaba para el lunes ráfagas de 38 km/h durante el día. Los nuevos números muestran temperaturas algo más bajas y ráfagas menos intensas, sin escenarios de tormenta para la capital.
El alivio llega después de días complicados. Las lluvias intensas en la provincia desbordaron ríos y arroyos, anegaron caminos y dejaron incomunicadas a decenas de familias rurales. El gobernador Rolando Figueroa describió la magnitud del fenómeno con una frase que resonó: "Se están llenando cañadones que hace 70 años que no recibían semejante cantidad de agua".
El gobierno desplegó un operativo aéreo con un helicóptero provincial, otro del Plan Nacional de Manejo del Fuego y un avión para trasladar personas, víveres e insumos sanitarios. Uno de los puntos críticos fue Rincón de los Sauces, donde la imposibilidad de circular por tierra amenazaba el abastecimiento del hospital local. En la zona de Vaca Muerta, uno de los tramos más afectados fue la ruta nacional 40 entre Chos Malal y Las Lajas, donde quedaron atrapados camiones cisterna con combustible.
Figueroa declaró la Emergencia Meteorológica en toda la provincia por seis meses ante los riesgos asociados a El Niño, una herramienta que habilita recursos extraordinarios para obras pluviales, asistencia y prevención.
La calma de este domingo no significa que el fenómeno haya terminado. En su informe de octubre, el SMN señaló una probabilidad del 100% de que la fase cálida de El Niño continúe durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre. Los especialistas ubican el período de mayor actividad entre fines de 2026 y comienzos de 2027, por lo que las cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro siguen bajo seguimiento ante los pronósticos de precipitaciones intensas para los próximos meses.
El cielo de la Confluencia se toma un descanso, pero el monitoreo sigue activo. Los organismos recomiendan seguir las actualizaciones oficiales del SMN y la AIC, sobre todo en las zonas rurales y en las rutas del interior que todavía cargan con las secuelas de la última semana.