En condiciones extremas, JS SAS, alojó en campamentos y cocinó para cientos de trabajadores detrás de una obra energética histórica para el país.
En el campamento PK 190, en plena traza del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), todo depende de lo que se monte en medio de la nada. Y ahí, donde el viento pega fuerte y el tiempo se mide por turnos de trabajo, hubo un equipo que sostuvo algo esencial, que es la vida cotidiana, como el alojamiento y la comida.
Hay pocas ciudades cerca de la traza en el medio del desierto, donde el año pasado en mayo, la temperatura llegó a los 18 grados bajo cero. "Se apagaron los equipos eran condiciones extremas, pero lo sobrellevamos", recuerda unos de los obreros.
Es que al tiempo que avanzaba una de las obras energéticas más importantes de las últimas décadas en la Argentina, el cruce del río Negro, hubo otra estructura funcionando en paralelo, tan importante para todo el equipo de obreros, a cargo de la empresa JS SAS, de Jorge Soto y la estructura de colaboradores.
"Hoy tenemos la responsabilidad de estar presentes todos los días con un servicio integral que incluye desayuno, almuerzo y cena para el personal de la obra, así como tareas de hotelería y maestranza en el campamento PK 190. Entendemos la importancia de brindar soluciones completas en entornos de alta exigencia, donde cada detalle impacta en el bienestar de quienes trabajan día a día", indicó el empresario a LM Neuquén.
“No es solo comida”, repiten los cocineros, que durante meses trabajaron en condiciones inhóspitas para alimentar a los obreros. “Es el momento en que el trabajador baja un cambio, recupera energía y, aunque sea por un rato, siente algo parecido a estar en su casa”, dijeron.
Soto acotó: "Ser parte de una obra de esta magnitud es un orgullo, pero también un gran compromiso. Es el mismo que venimos construyendo desde hace más de 30 años en la región, basados en la calidad, la organización y el respeto por las personas.
"Queremos agradecer especialmente a Techint-Sacde UTE por la confianza, y reconocer a todos los trabajadores que están llevando adelante este proyecto. Su compromiso es lo que impulsa el avance de una obra de esta envergadura", indicaron desde la empresa.
Fue un tremendo desafío durante todos los días llevar el desayuno, el almuerzo y la cena en los comedores. A eso se sumó el alojamiento, el orden del campamento, la limpieza constante, la organización de los espacios. Es un engranaje completo para sostener jornadas largas, exigentes y lejos de todo.
Desde la empresa lo definen como un “servicio integral”, pero en el terreno esa definición toma otra dimensión. Se trata de sostener a cientos de trabajadores que pasan meses en condiciones duras, con frío, viento y desgaste físico permanente.
“Acompañar el desarrollo de VMOS es un orgullo y una gran responsabilidad”, aseguran. Y no es una frase vacía. Es la lógica con la que trabajan desde hace más de 30 años en la región, acostumbrados a escenarios donde cada detalle cuenta.
LM Neuquén pudo ver de cerca ese funcionamiento durante la reciente visita al último tramo en Chelforó. El catering que se sirvió ese día —abundante, cuidado, pensado— fue apenas una muestra de lo que durante meses sostuvo la rutina diaria en el campamento.
"Es un orgullo para nosotros hacer este servicio", dijo Walter Zambrano uno de los cocineros que junto a todo un equipo cocinó un cordero al asador, cazuelas de cordero, humitas y risotto de trucha, más los preparados de una picada de lujo.
Detrás de cada comida hay planificación, logística y un equipo que entiende que su rol va mucho más allá de servir platos. “No se trata solo de cumplir, sino de acompañar a las personas que hacen posible la obra”, explican.
La obra del VMOS avanza hasta Punta Colorada, pero en paralelo, hay otra historia que casi no se cuenta. La de quienes, lejos de los titulares, garantizan que todo eso pueda seguir en marcha.
En el medio del desierto, donde no llega la ciudad, alguien tiene que asegurarse de que cada día empiece con un desayuno, tenga un plato caliente al mediodía y termine con un lugar digno para descansar. Y en VMOS, esa tarea también fundamental.