El exgobernador presentó su libro "Vaca Muerta, Tesoro y Faro para la Argentina" y aprovechó para lanzar una definición para las internas partidarias.
El exgobernador de Neuquén, Jorge Sapag, dejó algunas definiciones fuertes (o casi) sobre el presente y el futuro del Movimiento Popular Neuquino (MPN), su rol personal en la política y el escenario económico vinculado a Vaca Muerta.
En una entrevista con el programa Al final de todo de LU5, Sapag habló en tono sereno pero firme, en principio sobre la economía neuquina, la fuerte inmigración de pasar de una provincia de 80 mil a 800 mil habitantes y la autonomía que tiene Neuquén fretne a Nación, ya que el 80% de los recursos actualmente vienende la recaudación y las regalías de gas y petróleo.
Sapag viene de presentar un libro "Vaca Muerta, Tesoro y Faro para la Argentina" y agradeció a Viviana Pesek, con quien se inspiró para escribirlo, fallecida trágicamente en un accidente de tránsito en 2023 junto a su primo Ricardo "Carbón" Esteves.
Pero al final de la entrevista hizo un pasaje por la situación del MPN, ya conocida tras la derrota en 2023 a manos del actuial gobernador Rolando Figueroa, quien se eyectó del partido provncial para formar una alianza multipartidaria como el Frente Neuquinizate. Sapag es presidente de la Convención Partidaria y Omar Gutiérrez en la Junta de Gobierno.
Con tono muy firme, Sapag confirmó que no volverá a ser candidato y planteó que el partido vive una etapa de renovación inevitable.
“El MPN es un partido, es una herramienta de la democracia que tiene 90 mil afiliados y está al servicio de la provincia y de la gobernabilidad”, sostuvo.
En ese marco, destacó que el espacio se prepara para una fundamental por Carta Orgánica, para la renovación de cargos partidarios. Se trata de una renovación de autoridades en todas las seccionales de la provincia.
“El MPN ahora tiene internas en agosto para definir sus autoridades partidarias. Allí seguramente va a haber generaciones nuevas que van a tomar la rienda”.
Sapag fue determinante al ratificar su retiro de las candidaturas, una decisión que -según recordó- tomó hace años. “Yo tengo la convicción, lo dije en diciembre del 2015, que no iba a ser más candidato a cargos electivos ni a cargos de funcionario”, afirmó.
El exgobernador dijo que “tengo 74 años y creo que hay que dar el paso a las nuevas generaciones”. En esa línea, aseguró que su etapa en la función pública está cerrada.
“Fui vicegobernador cuatro años, gobernador ocho, así que creo que tengo cumplida la misión”, indicó.
Consultado sobre una eventual candidatura a nivel nacional, Sapag fue tajante: “No, para nada. Nunca tuve propuestas. Mi partido es provincial y no creo que sea importante tener candidaturas nacionales”.
Sin embargo, indicó que sigue comprometido con la vida pública. “Como ciudadano sigo comprometido y apasionado con la provincia de Neuquén y con la República Argentina”, dijo.
El exmandatario defendió el desarrollo de Vaca Muerta y pidió bajar el tono de confrontación en la política nacional.
“En materia de conductas públicas hay que ser duro con los problemas, no con las personas”, planteó, en referencia al clima de tensión impulsado por el presidente Javier Milei contra empresarios, sobre todo con Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, que en Vaca Muerta tiene el yacimiento (a través de Tecpetrol) Fortín de Piedra, donde se produce el 25% de las de Neuquén.
“Se decidió hacer una inversión de 6.000 o 7.000 millones de dólares, que yo aplaudo. Hoy es el principal yacimiento de gas del país”.
Además, destacó el impacto estructural del sector en la provincia: “Neuquén tiene el 80% de recursos propios y solo depende en un 20% de la coparticipación, lo que nos da autonomía y fortaleza”.
Por último, advirtió sobre los riesgos de una apertura económica sin una estrategia. “La apertura tiene que ser inteligente y no ingenua. No podemos competir con países como China en términos salariales”, explicó.
Sapag dejó un mensaje final hacia el interior del MPN que es la de confianza en la renovación y adaptación a los nuevos tiempos. “Las nuevas generaciones, con las banderas históricas, tendrán que hacer un partido más moderno y actualizado”, afirmó.
“Yo confío en las nuevas generaciones. Está abierto el desafío”, concluyó.