La súper subió considerablemente en lo que va de este año y superó ampliamente a la inflación. Influye el precio del petróleo, pero otro dato en los surtidores. ¿Bajará?
Si alguien cargó nafta en las estaciones de servicio de Neuquén en estos últimos días, se habrá dado cuenta de que está carísima. Un aumento de casi 15% en los tres meses que van del año, y se habla de la explicación de “la guerra” y otras cuestiones vinculadas al incremento del precio del petróleo a nivel internacional. Temas difíciles de digerir para el bolsillo de la vida cotidiana.
Para ser muy directos, en lo que va del año, la nafta súper pasó de $1.490 desde el 1° de enero hasta este miércoles 25 de marzo, cuando tocó los $1.703 en una estación de servicio YPF. El dato representa un incremento del 14,3%, por encima de la inflación acumulada en el mismo período.
En estos días se reactivó la polémica sobre las causas de los aumentos, en un contexto internacional marcado por la guerra en Medio Oriente, los bombardeos en Irán, el bloqueo al estrecho de Ormuz y una gran cantidad de información que los usuarios de a pie comienzan a conocer, más allá de los surtidores y el impacto del precio del petróleo, que superó los 100 dólares por barril, específicamente el Brent, que se comercializa en el Mar del Norte y es de referencia en Vaca Muerta.
Los aumentos en los combustibles ya muestran valores elevados en estos días. La Infinia se ubica en los $1.952. En el caso del gasoil, el Diésel 500 supera los $2.124 y el Infinia Diésel trepa hasta los $2.404, mientras que el GNC se mantiene en torno a los $2.090. Estos valores están en línea, e incluso por encima, de los últimos relevamientos en la región. En una semana, subió casi $200 el litro de súper.
Carlos Pinto, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Río Negro y Neuquén, reconoció que el escenario global influye en los valores locales, aunque evitó adjudicarle toda la responsabilidad. “El problema de Medio Oriente afecta no solo a nosotros, sino a todo el planeta”, sostuvo en declaraciones radiales. El incremento no es uniforme para todas las petoleras.
En los últimos días, las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible pausa en los ataques a instalaciones energéticas en Irán generaron una baja del 8% en el precio del barril de crudo WTI, referencia en el mercado estadounidense. Sin embargo, ese cambio todavía no se tradujo en una baja en los surtidores, mucho menos en Argentina y en Neuquén.
Consultado sobre esa dinámica, Pinto admitió la incertidumbre: “No soy un experto en precios, pero lo que dicen los que saben es que el combustible en Argentina todavía no había alcanzado a reflejar toda la suba del petróleo. La expectativa era que siga aumentando”.
En ese sentido, explicó que el precio final de los combustibles no depende exclusivamente del valor internacional del crudo, sino de una combinación de factores. Entre ellos, destacó la carga impositiva, que ronda el 50% del precio final, los costos operativos de las estaciones de servicio, la evolución de los salarios, la energía y la logística.
“No nos olvidemos de que los impuestos tienen un peso muy importante y que además hay retrasos en su actualización. A eso se suman los aumentos en electricidad, sueldos e insumos, que también impactan”, señaló.
El referente del sector también advirtió sobre el posible efecto en el consumo. Tras algunos meses de recuperación, anticipó que podría registrarse una nueva caída debido a los aumentos muy significativos. “El análisis inmediato es que va a haber otra vez una retracción, porque el incremento es significativo”, indicó.
No obstante, aclaró que las mediciones pueden variar según el segmento analizado. Mientras que las estaciones de servicio urbanas pueden mostrar una baja en las ventas, el consumo vinculado a la actividad petrolera, como el uso de gasoil en perforaciones, puede elevar los números generales.
En paralelo, en el sector reconocen que las petroleras aplican ajustes graduales en los precios, como una estrategia que permite acompañar la evolución de costos sin generar saltos bruscos.
Sin embargo, hay varias preguntas sin respuesta. Si el precio internacional del petróleo retrocede, ¿habrá margen para una baja en los combustibles?
Por ahora, la respuesta no es concluyente. Lo cierto es que, más allá del impacto del contexto internacional, el valor en el surtidor en Argentina está condicionado por múltiples variables internas que, en muchos casos, empujan los precios al alza incluso cuando el barril muestra señales de retroceso.
En ese escenario, cargar combustible en Neuquén es un gasto cada vez más pesado, en una tendencia que, al menos por ahora, no muestra señales de revertirse.