En el corazón del Alto Neuquén, una obra de Hidrocarburos del Neuquén S.A. mezcla 18 kilómetros de gas y fibra óptica con la trashumancia milenaria.
En Manzano Amargo el futuro no llegó para reemplazar al pasado. Llegó para hacerle la huella más ancha.
Mientras en gran parte del país se discute si la modernidad mata las tradiciones, en el norte neuquino ocurre lo contrario. Sobre el mismo callejón de tierra que durante siglos pisaron los crianceros con sus chivas camino a Pichi Neuquén, hoy se abre una zanja de donde saldrá gas natural y fibra óptica. Es la síntesis perfecta del siglo XXI en la cordillera.
El secretario del Interior del gobierno provincial, Gustavo Coatz definió el sentido político de estas obras públicas: “El gobierno en territorio es acompañar a las regiones respetando las raíces y generando nuevas oportunidades". Agregó además que “nuestro modelo de trabajo apunta a no imponer el progreso por encima de la identidad, sino usar el progreso para sostenerla”.
El plan, coordinado por la empresa estatal Hidrocarburos del Neuquén S.A. (HIDENESA) y respaldado por el segundo Pacto de Gobernanza del gobernador Rolando Figueroa, registra un avance del 97% en la región y tiene fecha concreta: diciembre de 2026 la red troncal estará en Manzano Amargo. Detrás viene Varvarco.
Lo que para cualquier planilla técnica serían dos servicios, para Manzano Amargo son cinco obras en una. Así lo definió la presidenta de la Comisión de Fomento, Malvina Antiñir, y el nombre quedó: "Cuatro en uno", aunque en realidad son cinco.
Las fotos que ilustran esta historia lo dicen todo. En una, un criancero con poncho y caballo blanco arrea sus chivas entre la nieve. En otra, una excavadora roja Link-Belt abre la misma huella. No hay contradicción.
Antes, explicó Malvina Antiñir, el arriero debía hacer la RP 54 a caballo entre piedras mientras un familiar lo seguía como podía en vehículo. “Hoy, ese mismo arriero podrá hacer el arreo con su celular conectado a la fibra y con su familia acompañándolo en camioneta por el callejón acondicionado”, afirmó la jefa comunal de Manzano Amargo.
La empresa no dividió la obra. Se metió adentro del callejón. Y al hacerlo, compactó todo como una ruta. Eso bajó costos y, sobre todo, le dio sentido social.
Este es el concepto político de fondo. El gobierno provincial y la comisión de fomento no buscan desterrar la trashumancia por modernidad. Buscan jerarquizarla.
Que un joven criancero pueda seguir la tradición de su abuelo, pero con gas en su casa, con su hijo con internet para estudiar y con una ruta segura para salir si nieva, es la única forma de que la tradición no se muera.
Manzano Amargo, ese pueblo que nació bajo un viejo manzano silvestre de frutos amargos de 120 años, que forma parte del Corredor Neuquén Norte junto a Chos Malal, Andacollo, Huinganco y Las Ovejas, y que ve nacer al río Neuquén a solo 75 kilómetros de su plaza, entendió que para que lo ancestral no se pierda, hay que acompañarlo con tecnología.
No es gas contra chivas. Es gas para las familias de las chivas.