Un convenio con Brasil apunta a captar visitantes y profesionalizar el sector. Habrá capacitaciones específicas para el turismo neuquino.
El gobernador Rolando Figueroa firmó en Buenos Aires un acuerdo que, más allá de lo académico, tiene un claro objetivo económico que es el de posicionar a a la provincia de Neuquén como un destino cada vez más atractivo para el turismo brasileño, uno de los mercados internacionales con mayor potencial de crecimiento.
El convenio fue rubricado junto al embajador de Brasil en la Argentina, Julio Glinternick Bitelli, y establece un esquema de cooperación con el Instituto Guimarães Rosa (IGR), clave en la promoción de la lengua portuguesa y la cultura del país vecino.
La iniciativa no es aislada sino que se enmarca en una estrategia más amplia del gobierno provincial para fortalecer el turismo como motor de desarrollo.
“En Neuquén el turismo es política de Estado”, sostuvo Figueroa, dejando en claro que el objetivo es ir más allá de la promoción tradicional y apuntar a mejorar la calidad del servicio.
El dato que explica el movimiento que el turismo aéreo creció un 25% en el último año. Ese salto obliga a profesionalizar la atención y adaptarse a un perfil de visitante cada vez más internacional, donde Brasil aparece como un mercado prioritario.
El corazón del acuerdo es concreto: el instituto brasileño brindará cursos virtuales de portugués destinados específicamente a trabajadores del sector turístico neuquino. Las capacitaciones tendrán una duración de 30 horas por semestre, con clases semanales y cupos reducidos de hasta 15 personas, lo que apunta a una formación más personalizada.
La implementación estará a cargo de la subsecretaría de Turismo y del ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de la provincia, que deberán seleccionar a los participantes y garantizar la difusión del programa.
Pero el alcance va más allá del idioma. El convenio también promueve el intercambio cultural y académico, buscando consolidar una relación histórica entre Argentina y Brasil que, en este caso, se traduce en oportunidades concretas para la economía regional.
En el gobierno neuquino miran especialmente al norte de la provincia, un destino emergente que empieza a captar interés internacional. La apuesta no es solo fortalecer los clásicos como San Martín de los Andes o Villa La Angostura, sino ampliar la oferta turística y diversificar la llegada de visitantes.
El acuerdo tendrá una vigencia inicial de dos años, con posibilidad de prórroga automática, y abre la puerta a futuras articulaciones con instituciones públicas y privadas.
El dato que explica el movimiento que el turismo aéreo creció un 25% en el último año. Ese salto obliga a profesionalizar la atención y adaptarse a un perfil de visitante cada vez más internacional, donde Brasil aparece como un mercado prioritario.
En términos políticos y económicos, la señal es nítida: Neuquén busca hablar el idioma del turismo internacional. Y en ese mapa, Brasil dejó de ser una promesa para convertirse en un objetivo concreto.