Sin acuerdo en diciembre y en feria judicial, el TSJ dilata la paritaria de los judiciales. Todo indica que negociará con la próxima conducción gremial.
La paritaria salarial de los trabajadores judiciales de Neuquén pasa por un momento de fuerte indefinición. En pleno cierre de la feria judicial de enero y tras un diciembre con conflcitos y reuniones sin resultados, todo indica que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) aguardará la asunción de la nueva conducción gremial para retomar formalmente la negociación con el Sindicato de Empleados Judiciales de Neuquén (Sejun).
El conflicto viene arrastrándose desde fines de 2023 y se profundizó durante 2024, cuando, según el gremio, los aumentos otorgados no alcanzaron a compensar la pérdida real del poder adquisitivo.
A diferencia de otros sindicatos estatales y docentes, que lograron recomposiciones parciales, Sejun sostiene que los empleados judiciales acumulan una caída salarial cercana al 30%, producto de la devaluación de diciembre y de una inflación que no fue plenamente absorbida por los acuerdos firmados.
En ese contexto, la última reunión paritaria realizada en diciembre terminó sin acuerdo. El sindicato rechazó de plano la propuesta del Tribunal Superior de Justicia, a la que calificó de “sumamente insuficiente”. La oferta del máximo órgano judicial replicaba el esquema acordado por el Gobierno provincial con otros gremios estatales: actualización salarial por Índice de Precios al Consumidor (IPC) hasta junio de 2026 y el pago de una suma fija extraordinaria de 350 mil pesos en enero.
El principal punto de conflicto fue el mecanismo de actualización. La conducción actual de Sejun, encabezada por Claudio Salazar, reclamó que la recomposición salarial se base en un IPC mensual automático y “mejor ponderado”. Esto implica aplicar siempre el índice más alto que surja entre la inflación de la provincia de Neuquén y la inflación nacional medida por el INDEC, y no un promedio o esquema intermedio como el propuesto por el TSJ.
Desde el gremio explicaron que ese criterio es el único que permitiría comenzar a recuperar la pérdida salarial acumulada y evitar nuevos desfasajes frente a la inflación. Además, Sejun planteó que cualquier recomposición debe priorizar a los trabajadores del escalafón, especialmente en las categorías más bajas, y no extenderse de manera uniforme a funcionarios y magistrados, cuyos ingresos -según el sindicato- ya se encuentran en niveles más altos.
Tras el rechazo de diciembre, el conflicto quedó en un virtual impasse. La feria judicial de enero enfrió las negociaciones y, hasta el momento, el TSJ no presentó una nueva oferta formal. En paralelo, el sindicato activó un plan de lucha que incluyó un paro de 24 horas el 30 de diciembre y la definición de asambleas, plenarios y recorridas para febrero, con el objetivo de mantener el reclamo en agenda.
Sin embargo, un dato político importante en la paritaria: el recambio de la conducción gremial. La actual gestión finalizará su mandato a fines de febrero y el próximo 13 de febrero asumirá como secretario general Santiago Alonso, tras el triunfo de la lista Verde en las elecciones internas.
En ese escenario, puertas adentro del Poder Judicial se da casi por hecho que el TSJ buscará retomar la negociación con la nueva conducción ya en funciones, con la expectativa de abrir una etapa distinta de diálogo y cerrar el conflicto sin nuevas medidas de fuerza.
Desde Sejun insisten en la necesidad de cerrar la paritaria cuanto antes para evitar que el conflicto se prolongue durante el inicio del año judicial y termine afectando el normal funcionamiento del servicio de Justicia. El gremio se mantiene en estado de alerta, con asambleas permanentes y la advertencia de retomar las medidas si no hay una propuesta superadora.
Por ahora, la paritaria judicial de Neuquén sigue abierta, sin acuerdo y con una definición postergada. Todas las miradas están puestas en la segunda semana de febrero, cuando la nueva conducción gremial y el TSJ deberán decidir si hay margen para destrabar un conflicto que ya lleva más de un año.