Vecinos de La Sirena piden semáforos por constantes choques y alertan sobre falsos trabajadores que roban a adultos mayores.
Los vecinos del barrio La Sirena, en Neuquén Capital, manifestaron su profunda preocupación ante el incremento de accidentes de tránsito en esquinas críticas y la presencia de personas ajenas al sector que merodean las viviendas cometiendo robos.
Uno de los principales focos de conflicto vial se ubica en la intersección de las calles Namuncurá y Remigio Bosch, donde se registran siniestros de manera cotidiana.
Recientemente, un choque en cadena provocado por un Chevrolet Onix negro —que colisionó contra una Ford Ecosport y luego impactó a una Chevrolet Tracker estacionada antes de darse a la fuga— reactivó el pedido urgente de respuestas.
María Chiguay, vecina e integrante de la comisión vecinal del barrio, detalló en diálogo con Canal 7 las problemáticas que atraviesa la zona y los reclamos presentados ante las autoridades.
Según explicó Chiguay, la combinación de la obra de la Mosconi, los cambios de sentido en arterias como Luis Beltrán y la imprudencia al conducir (vehículos que cruzan en rojo, se suben a la vereda o se estacionan en doble fila) ha vuelto "imposible transitar" por el sector.
"Desde la comisión estamos pidiendo reductores de velocidad, semáforos y cámaras. Estamos trabajando en eso desde que asumimos, pero hasta ahora no hemos tenido respuesta de las autoridades", señaló la representante vecinal.
A la problemática del tránsito se le suma la inseguridad bajo una modalidad que causa alerta entre las familias: personas desconocidas que caminan por el barrio simulan buscar empleo o vender artículos para inspeccionar las viviendas.
El hecho más grave ocurrió recientemente, cuando un hombre golpeó las manos en una casa, saltó la reja de entrada, agredió a una adulta mayor y le robó el teléfono celular antes de huir. Tras el hecho, personal de la Comisaría 17 y del servicio de emergencias médica acudieron al lugar para asistir a la víctima.
Chiguay advirtió que La Sirena es un barrio habitado por muchos adultos mayores que viven solos, por lo que solicitó extremar los cuidados:
No abrir la puerta ni atender a personas desconocidas que golpeen a horarios inusuales.
Avisar de inmediato a la policía o reportar cualquier movimiento sospechoso en los canales comunitarios.
Frente a este escenario, los vecinos estructuraron una red de prevención a través de un grupo de seguridad en WhatsApp que cuenta con alrededor de 340 participantes, donde interactúan directamente con el comisario, oficiales de servicio y los móviles de la Comisaría 17.
A pesar de que la respuesta policial ante las alertas inmediatas ha dado buenos resultados, desde la comisión vecinal insisten en que se requieren soluciones de fondo —como la instalación de semáforos y reductores de velocidad— para prevenir males mayores en las calles del barrio.