El gobernador de la provincia y los motivos por los cuales Neuquén va camino a liderar la recuperación económica del país. La demanda del mercado internacional de contar con gas y petróleo libre de toda conflictividad.
No son titulares de diarios o portales forzados para atraer la atención de inversores o accionistas de empresas. La realidad indica que la provincia de Neuquén está ingresando a un nuevo periodo de bonanza económica de la mano de la producción del gas y petróleo.
Es hoy, la provincia que lidera todos los índices económicos. También es una de las pocas, si no la única, que exhibe un programa de obra pública sostenido desde hace dos años. La planificación y ordenamiento administrativo llevaron a la provincia a ser una de las primeras administraciones en alcanzar superávit fiscal. La foto hoy se mantiene, mientras la mayoría del resto de los gobiernos provinciales cerraron el 2025 nuevamente con déficit.
La falta de signos vitales en la recuperación de la microeconomía es lo que está comprometiendo la sanidad de las cuentas públicas de un gran número de las provincias hermanas.
Neuquén mantiene sus cuentas ordenadas y profundiza su ambicioso plan de obra pública porque “Vaca Muerta le sonríe” y pone al gobernador, Rolando Figueroa, frente a una nueva etapa de “bonanza económica”. Según el mandatario, “quizás la última que se nos presente”.
Viene de su última gira por Europa. Comenta cómo el alto nivel bélico regional puso en alerta a los gobiernos del viejo continente y explica por qué es necesario “avanzar en el plan de inversiones y extracción de gas, para convertirlo en GNL y transportarlo a donde lo requieran”.
“El tiempo es ahora”, comenta con fuerza Figueroa durante la entrevista que brindó en exclusiva a LU5 y LM Neuquén. El gobernador sabe de los vaivenes de la política, de las dudas que genera lo desconocido, pero también pretende que las políticas de gobierno y sus decisiones se discutan “con real conocimiento de las cosas y absoluta responsabilidad”.
Según el mandatario, “no se trata únicamente de Vaca Muerta como sinónimo de oil and gas. El debate que tenemos ante nosotros nos plantea, qué hacer con la riqueza que genera, cómo la transformamos en desarrollo y de qué manera aprovechar esta oportunidad que puede ser decisiva para varias generaciones”.
"La oportunidad que tiene Neuquén no es un desafío político, es un desafío generacional", resumió. Figueroa no encontró otra frase mejor para definir el momento que atraviesa la provincia y el horizonte que el Gobierno busca construir a partir de la expansión energética.
El GNL (Gas Natural Licuado) es la próxima gran frontera de desarrollo para la provincia y el país. Después de 13 años dedicados a consolidar la producción no convencional en Vaca Muerta, el objetivo ahora está puesto en conquistar los mercados internacionales con “precio y calidad”.
El mandatario entiende que el 2026 es el comienzo de un nuevo camino a recorrer en materia energética. “Primero hubo que demostrar que la roca producía, después llegaron los gasoductos, la sustitución de importaciones y el superávit energético. Ahora comenzamos con la fase de exportación global”, indicó.
Figueroa insistió en una idea que repitió varias veces durante la entrevista. "Vaca Muerta es una condición necesaria, pero no suficiente". Y agregó: “La riqueza no surge automáticamente de los recursos naturales. Lo que verdaderamente genera desarrollo es la construcción de un ecosistema capaz de transformar esa oportunidad en empleo, infraestructura, educación y crecimiento económico”.
El gobernador llevó a la conversación datos que refuerzan el mejor aprovechamiento de los recursos que genera Vaca Muerta en distintos ámbitos de su gestión de gobierno.
“Más de 11.000 personas consiguieron empleo a través de los programas de inserción laboral impulsados por la provincia. A eso se suma una fuerte apuesta a la capacitación, con miles de becas educativas y un esquema orientado a preparar mano de obra local para una industria cada vez más especializada”, comentó.
“La estrategia tiene una lógica clara: monetizar el subsuelo para mejorar la superficie”, insistió con entusiasmo.
"La monetización del subsuelo tiene que transformarse en educación, salud, seguridad, infraestructura y vivienda", afirmó el gobernador. En esta última aseveración aparece el eje más importante del planteo político de su gestión. “La discusión ya no pasa solamente por cuánto produce Vaca Muerta, sino por cómo esa riqueza llega al vecino común”, concluyó la idea Figueroa.
El gobernador no dejó pasar la oportunidad para mostrar el modelo de conectividad que está llevando a cabo a lo largo y ancho de la provincia. También el nivel de inversiones que se realizan en materia de infraestructura y servicios.
“La meta es alcanzar las mil obras en ejecución y avanzar en un esquema de desarrollo que llegue tanto a los grandes centros urbanos como a las localidades más pequeñas del interior neuquino”, indicó.
El modelo “neuqueneano” también incluye una fuerte apuesta a la diversificación regional. El desarrollo de Rincón de los Sauces, el renacer económico de Cutral Co y Plaza Huincul vinculado al GNL, el fortalecimiento logístico de Zapala, como puerta de ingreso a Chile y los mercados del sudeste asiático, y el crecimiento del turismo en la cordillera forman parte de un mismo esquema estratégico.
“La infraestructura, en este contexto, deja de ser una obra aislada para convertirse en una herramienta de integración territorial. Las nuevas rutas, los centros de convenciones proyectados y las inversiones en conectividad buscan acompañar una provincia que podría acercarse al millón de habitantes hacia 2030”, indicó.
El gobernador hizo un paréntesis para referirse al entusiasmo que Neuquén genera en el resto del país.
"No queremos generar falsas expectativas; para trabajar en Neuquén hay que formarse", indicó. Sus dichos apuntan a moderar la idea de que la provincia representa una tierra de oportunidades inmediatas para quienes llegan en busca de empleo.
Para Figueroa, el crecimiento “debe ser planificado”. “El desafío no pasa solamente por atraer inversiones, sino por garantizar que la infraestructura, los servicios y la capacitación acompañen el ritmo de expansión económica”, agregó.
Durante la entrevista hubo un momento para la política y cómo el frente político que lo llevó al gobierno se va ampliando. Reivindicó el trabajo conjunto con distintos sectores, desde intendentes hasta sindicatos, pasando por empresarios y el propio Gobierno nacional. Según sus dichos, en una provincia que se prepara para recibir inversiones multimillonarias vinculadas al GNL, “la construcción de consensos aparece como una condición indispensable”.
Fiel a su estilo, Figueroa evitó la confrontación, al decir que "las peleas no le sirven a nadie". Un clásico que ya se asemeja a una declaración de principios frente a una etapa que exigirá acuerdos amplios para garantizar el crecimiento.
“Neuquén se encuentra frente a una oportunidad histórica. La magnitud de las inversiones previstas, la consolidación de Vaca Muerta y la irrupción del GNL pueden modificar para siempre la estructura económica de la provincia y también su peso dentro de la Argentina”, resumió el mandatario.
La discusión trasciende las fronteras del oil and gas. Se pone en juego, una vez más, el ingenio de transformar el fruto de los recursos naturales en políticas de desarrollo sostenido que garanticen oportunidades reales y calidad de vida para las generaciones venideras.
Se abre la ventana de una nueva oportunidad para Neuquén. Como otras veces, de ese potencial también depende la recuperación económica del país. El gobierno neuquino toma decisiones y proyecta acciones buscando el mejor impacto a futuro. Las proyecciones son inmejorables, pero dependen de las determinaciones que se tomen hoy.