La Iglesia Bautista Jesús es Rey inaugurará este sábado su nuevo templo en Neuquén, con capacidad para 4.000 personas. Estará presente el presidente Javier Milei.
Después de 15 años de construcción, la Iglesia Bautista Jesús es Rey inaugurará su nuevo templo en Neuquén, con capacidad para 4.000 personas. La ceremonia contará con la anunciada visita del presidente Javier Milei y la presencia confirmada del gobernador Rolando Figueroa, mientras que el intendente Mariano Gaido también fue invitado. En Al Final de Todo, por LU5 AM600, el pastor Hugo Márquez repasó la historia de una obra que parecía imposible, el trabajo social de la congregación y el legado que busca dejar a las nuevas generaciones.
Durante 15 años hubo una pregunta que se repitió una y otra vez: ¿cómo vamos a hacer? La construcción de un templo de semejantes dimensiones parecía, por momentos, un proyecto difícil de alcanzar. Sin embargo, lo que comenzó como una aspiración de la comunidad de la Iglesia Bautista Jesús es Rey está a pocos días de convertirse en una realidad en Neuquén capital. Y ahora, a la expectativa por la inauguración, se suma un acontecimiento de relevancia nacional: el presidente Javier Milei regresará a la provincia para participar de la apertura del nuevo auditorio.
El mandatario tiene previsto viajar a Neuquén el próximo sábado 31 de octubre, según informó LM Neuquén. Su presencia ya figura en la agenda oficial, aunque todavía no se confirmó el horario de llegada. La visita se producirá después de su paso por la Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026 y tendrá como actividad central la inauguración del nuevo edificio de la congregación que conduce el pastor Hugo Márquez.
La ceremonia también tendrá una importante convocatoria institucional. Entre los invitados se encuentran el gobernador Rolando Figueroa, quien ya confirmó su asistencia según indicó el propio pastor, y el intendente de Neuquén capital, Mariano Gaido. También se espera la participación de la senadora nacional Nadia Márquez, hija del pastor, además de legisladores, concejales, representantes de otras congregaciones y miembros de ACIERA, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, de la que Hugo Márquez es vicepresidente.
La inauguración se realizará el sábado 31 de octubre, a las 19, y las celebraciones continuarán el domingo 1 de noviembre. El nuevo templo está ubicado sobre la calle J. J. Lastra al 3100, frente a la Estación Terminal de Ómnibus de Neuquén (ETON).
El edificio tendrá capacidad para 2.500 personas sentadas en su primera etapa y alcanzará las 4.000 cuando se complete la segunda. Se trata de una obra levantada sobre un predio de 8.000 metros cuadrados, adquirido por la congregación en 2009, cuya piedra fundamental fue colocada en 2012.
Desde entonces, se construyeron aproximadamente 6.600 metros cuadrados, de los cuales 2.500 corresponden al auditorio. Entre sus particularidades arquitectónicas se destaca una doble viga metálica de 55 metros de longitud y cinco metros de altura, que sostiene la cubierta curva del edificio.
El interior fue diseñado en forma de hemiciclo para acercar a los asistentes al escenario. A diferencia de otros espacios religiosos, no contará con imágenes, retratos de pastores ni ornamentaciones doradas.
Según explicó Márquez a LM Neuquén, la construcción fue financiada mediante las ofrendas de los integrantes de la congregación, sin recurrir a préstamos bancarios ni endeudamiento.
Pero detrás de las dimensiones, los números y la presencia de las autoridades hay una historia que comenzó mucho antes.
Durante una entrevista en el programa Al Final de Todo, por LU5 AM600, el pastor Hugo Márquez repasó el camino recorrido para llegar a este momento y compartió una mirada que fue mucho más allá de la construcción de un edificio religioso.
“Ese terreno no lo podíamos comprar, y ese edificio no lo podíamos edificar”, recordó al describir las dificultades que enfrentaron desde el inicio del proyecto.
Para Márquez, los años de trabajo estuvieron atravesados por la convicción religiosa, pero también por el compromiso de quienes acompañaron cada etapa. La incertidumbre económica, las decisiones y los desafíos propios de una obra de semejante magnitud fueron parte de un proceso que hoy llega a su instancia más esperada.
El nuevo templo, al que el pastor describió como el más grande de la Patagonia y de la denominación bautista en Argentina, también representa una transformación en la presencia territorial de la congregación.
La intención es que deje de estar orientada solamente a Neuquén capital y se convierta en un punto de encuentro para toda la región, facilitando la llegada de personas de Plottier, Senillosa, Cipolletti y otras localidades del Alto Valle.
Márquez explicó que la elección del lugar estuvo relacionada con el crecimiento de la ciudad y con la necesidad de contar con un espacio accesible para una comunidad que se ha extendido más allá de los límites de la capital provincial.
La inauguración también marcará el comienzo de una nueva etapa para Jesús es Rey, que dejará atrás su histórico templo de la calle Roca 445, donde celebró su último culto el pasado 4 de octubre. Las reuniones dominicales, que habitualmente convocan a unas 2.000 personas, pasarán a desarrollarse en las nuevas instalaciones.
Pero durante la entrevista quedó claro que la historia de Jesús es Rey no se limita a su nuevo edificio. El pastor dedicó buena parte de la conversación a explicar el trabajo que la congregación desarrolla en educación, acompañamiento familiar, actividades para jóvenes y asistencia a personas que atraviesan situaciones difíciles.
Una de esas iniciativas es el colegio AMEN, cuyo origen se remonta a una necesidad concreta: ofrecer un espacio de cuidado para los hijos de familias jóvenes que llegaban a Neuquén sin contar con abuelos u otros familiares cercanos. Aquella primera experiencia como guardería creció hasta convertirse en una institución educativa con jardín, primaria y secundaria.
La tarea también se extendió al norte neuquino. En Chos Malal, la comunidad impulsó un anexo universitario que permite acceder a educación a distancia con acompañamiento local. La propuesta apunta especialmente a jóvenes que no cuentan con los recursos económicos necesarios para trasladarse a otras ciudades y sostener sus estudios lejos de sus familias.
A ese trabajo se suma la actividad misionera internacional. Márquez relató que hace más de 25 años un médico vinculado a la comunidad y su esposa, docente del colegio AMEN, viajaron a Guinea Ecuatorial. Aquella experiencia dio origen a una iglesia de la que surgieron otras doce congregaciones, además de iniciativas educativas y asistenciales en África.
En Neuquén, el acompañamiento también alcanza a personas que enfrentan problemas emocionales, familiares y sociales. Cada miércoles, a través de Nuevo Amanecer, la iglesia ofrece encuentros gratuitos para quienes atraviesan duelos, depresión o dificultades vinculadas con las adicciones.
Para el pastor, la necesidad de ayuda no siempre está relacionada con la falta de recursos económicos. Hay personas que pueden resolver sus necesidades materiales y, aun así, atraviesan momentos de profundo sufrimiento personal. Por eso, explicó, la congregación busca ofrecer espacios de contención en las distintas etapas de la vida.
También destacó las actividades destinadas a niños, adolescentes y jóvenes, entre ellas los campamentos de verano que se desarrollan en el predio de China Muerta y que reúnen a unos 700 participantes.
La conversación abordó, además, el vínculo entre la fe y la participación ciudadana. Márquez sostuvo que los integrantes de las comunidades evangélicas tienen el mismo derecho que cualquier ciudadano a involucrarse en política, aunque aclaró que la iglesia no actúa institucionalmente como una fuerza partidaria.
Se trata de una definición que adquiere particular relevancia ante la anunciada presencia del presidente Milei y de distintas autoridades políticas en la inauguración del nuevo edificio.
Al referirse a su hija, la senadora nacional Nadia Márquez, dejó por un momento el lugar de referente religioso para hablar desde su experiencia como padre. Reconoció el orgullo que siente por su crecimiento y sus convicciones, pero también la preocupación que le generan las situaciones difíciles que debe enfrentar en la actividad política.
Sin embargo, uno de los momentos más personales de la entrevista llegó cuando habló de su propio futuro dentro de la congregación.
Márquez reconoció que atraviesa una etapa de transición y que considera necesario dar espacio a dirigentes más jóvenes, capaces de conectar con las nuevas generaciones. Lejos de plantearlo como una despedida definitiva, explicó que está buscando una nueva manera de acompañar la tarea que desarrolló durante tantos años.
La magnitud de ese cambio se hizo evidente en una experiencia reciente. Durante una prueba de sonido en el nuevo templo, se organizó un encuentro espontáneo que reunió a entre 600 y 700 jóvenes. Al observarlos, contó que se emocionó al comprobar que otros líderes ya estaban guiando a esa generación.
Para él, esa escena confirmó que la continuidad de una comunidad no depende de una sola persona, sino de su capacidad para formar a quienes asumirán nuevas responsabilidades.
A pocos días de inaugurar el edificio, el pastor también habló de lo que significa dejar una obra para quienes vendrán después. Recordó que, cuando llegó a la congregación, el templo de la calle Roca ya había sido construido y ampliado por generaciones anteriores. Ahora, después de décadas de trabajo, siente que le corresponde entregar a los jóvenes un nuevo espacio para continuar esa historia.
“Me voy, pero les dejo algo”, resumió al explicar el sentido de ese legado.
Lejos de plantear su alejamiento como una ruptura con la comunidad, Márquez explicó que busca acompañar una transición en la que las nuevas generaciones asuman mayores responsabilidades. Una decisión que adquiere un significado especial frente a la apertura de un edificio pensado para las próximas décadas.
“Quisimos a Dios y a la ciudad darle lo mejor. Esa es nuestra ofrenda”, expresó.
La inauguración del 31 de octubre coincidirá con el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, establecido por la Ley Nacional 27.741, una fecha significativa para la comunidad religiosa y que, en este caso, marcará también el comienzo de una nueva etapa.
Con la visita anunciada de Javier Milei, la asistencia confirmada del gobernador Rolando Figueroa y la convocatoria a autoridades municipales, la apertura del nuevo auditorio sumará una dimensión institucional a una celebración que la congregación espera desde hace 15 años.
Pero más allá de la presencia de las autoridades, de las dimensiones del edificio y de su arquitectura, detrás de esta inauguración hay una historia de generaciones que construyeron, acompañaron y sostuvieron un proyecto común.
Para Hugo Márquez, el sentido de haber llegado hasta este momento se resume en una frase que dejó durante su entrevista en LU5 AM600: “Neuquén merece lo mejor”.