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"Un metro cincuenta de dignidad", el emotivo poema para Noemí Labrune

En el marco del 119° aniversario de Neuquén, Sara Mansilla le dedicó sentidas palabras a la luchadora por los Derechos Humanos.

En el acto por el 119° Aniversario de la ciudad de Neuquén, que se realizó este martes en el Parque Industrial, Sara Mansilla le dedicó un emotivo mensaje a Noemí Labrune, incansable luchadora por los Derechos Humanos, que falleció el sábado pasado a los 93 años.

La presidenta de la Asamblea por los Derechos Humanos en Neuquén leyó el poema titulado "Un metro cincuenta de dignidad", en el que repasó la historia y vida de Labrune.

Mansilla le agradeció a la defensora por los derechos humanos por sus esfuerzos para esclarecer los crímenes de la dictadura militar. "Un metro y medio de fortaleza", dijo y recordó sus tiempos de lucha, visibilizando las problemáticas de los vecinos más vulnerables.

tuit mansilla

Noemí Fiorito de Labrune nació en 1930 en el barrio porteño de Flores donde transcurrió su infancia. Estudió en la universidad y en 1955 regresó de Francia a donde fue a hacer un Doctorado en Filosofía. En esos años comenzó a trabajar en la Universidad de Buenos Aires.

Luego, junto a su pareja, Cristián Labrune, y su hija llegaron a El Chocón en 1972, dos años más tarde se fueron a vivir a Cipolletti por más de cuarenta años, donde comenzó a convertirse en referente de la lucha por los derechos humanos en la región. Junto a Jaime De Nevares fundó APDH.

Desde ese lugar, organizó y llevó adelante las primeras denuncias contra los responsables de violaciones a los derechos humanos y ya en democracia impulsó las causas contra los represores, muchos de los cuales han sido juzgados y condenados en los siete juicios que se realizaron desde 2008 hasta la fecha en Neuquén.

Poema a Noemí Labrune en el aniversario.mp4
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Noemí no tuvo hijos desaparecidos, sin embargo, en 1977 empezó a golpear las puertas del Comando de la Sexta Brigada de esta ciudad para averiguar el destino de los secuestrados y detenidos, muchos de los cuales hoy están desaparecidos. Ni siquiera la “achicó” la pistola que el teniente coronel Oscar Reinhold ponía sobre su escritorio cada vez que iba al edificio militar en busca de respuestas por el destino de los secuestrados y desaparecidos.

A mediados de septiembre de 1976, supo de la existencia del centro clandestino de detención "La Escuelita", ubicado al fondo del Batallón del Ejército, de boca del ex secretario de la Unter, Luis Genga, secuestrado en Cipolletti y sobreviviente de la tortura.

El obispo De Nevares la comparó con Sherlock Holmes, porque “con mucha agilidad e ironía corrosiva Labrune se consagró a la tarea de investigar, de hurgar, de allegar datos y pruebas a los tribunales con algo de Sherlock Holmes, por su lucidez intuitiva y algo de encarnizada fiscal”.

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