Tras el preocupante hecho, las familias de los estudiantes denunciaron las malas condiciones edilicias y la falta de información.
Una grave denuncia encendió las alarmas en la comunidad educativa de Neuquén, cuando las familias de alumnos de un conocido colegio privado de la capital advirtieron sobre una presunta fuga de gas dentro del establecimiento que habría provocado la intoxicación de un estudiante y mareos en varios niños.
El reclamo fue formalizado ante el Consejo Provincial de Educación (CPE), donde se manifestó la preocupación por las condiciones de seguridad edilicia y la falta de respuestas oportunas ante el hecho que, según sostienen, pudo haber tenido consecuencias mayores.
Según plantearon los padres, el episodio se habría originado el lunes 27 tras detectarse olor a gas dentro de un aula de la Fundación ISI College, que funciona en Belgrano al 516.
La situación obligó a trasladar a estudiantes y docentes a otro sector del edificio. Sin embargo, cuestionan que no hubo una comunicación inmediata ni oficial por parte de la institución, lo que generó incertidumbre y preocupación.
En diálogo con LM Neuquén, Belén, madre de dos estudiantes de 2.° y 6.° grado respectivamente, brindó detalles de lo ocurrido y explicó que como consecuencia de la fuga de gas, un alumno debió recibir atención médica.
“Hay un nene que se intoxicó con monóxido de carbono y hay un certificado médico, emitido por la clínica San Lucas, que dice que el diagnóstico es que se intoxicó”, declaró y agregó que si bien el cuadro “fue dentro de todo leve, estuvo internado unas horas”.
De acuerdo a su relato, el problema comenzó días antes, cuando “se empezó a sentir olor a gas y se desplazaron tanto a los nenes como a los docentes al área del SUM”, mientras se realizaban intervenciones técnicas.
Sin embargo, remarcó que la situación no fue informada en ese momento: “Desde la escuela no nos comunicaron nada en su momento”.
Además del alumno de 5.° grado afectado, otros estudiantes habrían presentado síntomas compatibles con exposición al gas. “Hubo varios compañeros que también tuvieron mareos, vómitos, malestar propios de eso”, afirmó, lo que incrementó la preocupación entre las familias.
La falta de información llevó a que muchos padres tomaran medidas por precaución. “Hoy en el transcurso del día todos los padres fueron a retirar a los nenes”, indicó.
Belén también advirtió que no se trataría de un hecho aislado, sino de una problemática recurrente. “Eso de que se marean y que salen con dolor de cabeza es histórico”, sostuvo, y vinculó estos episodios con falencias edilicias y de mantenimiento que, según explicó, vienen siendo reclamadas desde hace tiempo.
Preocupadas, las familias enviaron un comunicado a la Dirección de Escuelas Privadas del CPE en pedido de medidas. Desde la institución, señalaron que “compartimos su preocupación en clave de garantizar la integridad de las infancias” y que actualmente se encuentran “en contacto con la institución educativa realizando el seguimiento y acompañamiento”.
No obstante, el organismo también aclaró los límites de su competencia en este tipo de instituciones. Indicaron que las condiciones edilicias se certifican al momento de la habilitación y que luego “el mantenimiento, refacción y control de estos aspectos, está a cargo del propietario”.
En esa línea, remarcaron que el colegio “no es una institución de gestión estatal”, por lo que su control no depende directamente del organismo, aunque aseguraron que continuarán monitoreando la situación.
Este jueves por la tarde, las autoridades de la Fundación ISI College difundieron un comunicado oficial en el que brindaron su versión de los hechos y buscaron llevar tranquilidad. “Desde el primer momento el colegio actuó con rapidez, cuidando a los chicos, a las docentes y al personal”, afirmaron.
Según detallaron, el sistema de calefacción había sido revisado previamente por un gasista matriculado, quien informó que se encontraba en condiciones óptimas. El inconveniente se habría detectado el 27 de abril, cuando “se percibió un olor extraño, similar a gas”, lo que motivó el corte inmediato del suministro y el traslado de los alumnos.
Posteriormente, indicaron que se realizaron controles técnicos y que “se constató la inexistencia de pérdida alguna”. Sin embargo, confirmaron que personal de la empresa distribuidora Camuzzi volvió a intervenir y dispuso el corte del gas “por razones de precaución”, solicitando nuevas adecuaciones.
Como medida adicional, la institución anunció cambios en el sistema de calefacción: “la institución tomó una decisión adicional: avanzar en el reemplazo de los artefactos a gas por equipos eléctricos frío/calor”.
Además, informaron que luego del fin de semana largo, “el día lunes 4 de mayo de 2026 habrá clases con normalidad”, aunque sin uso de gas hasta completar las tareas necesarias.