El músico se somete a juicio ocho años después del homicidio de Cristian Díaz. La Justicia rechazó un nuevo pedido de la defensa para suspender el proceso.
Este lunes comenzó el juicio oral contra Cristian "Pity" Álvarez, ocho años después de haber asesinado a sangre fría a Cristian Maximiliano Díaz en 2018. En el mes de mayo, el Tribunal Oral en lo Criminal N°29 resolvió que el cantante "se encuentra en sus facultades mentales" para afrontar el proceso.
El debate se realiza luego de haber sido postergado en 2021 y suspendido en 2023 por el estado mental del exlíder de Viejas Locas e Intoxicados. Incluso, días atrás la defensa intentó frenar el juicio, pero el planteo fue rechazado por el Tribunal.
La primera audiencia contó con la participacón del músico, quien no brindó su testimonio y adelantó que lo haría "más adelante". Ante un nuevo pedido de su defensa en suspender el juicio, el tribunal dictaminó que "el desarrollo del juicio no puede quedar supeditado a la voluntad del acusado".
En esta ocasión, los jueces recordaron que el Cuerpo Médico Forense concluyó que Álvarez posee una "reserva cognitiva" suficiente para afrontar el proceso y remarcaron que su actividad pública en los últimos meses -recitales, videos, entrevistas- va en contra de la supuesta imposibilidad de enfrentar un juicio.
Pity está acusado por el homicidio de Cristian Díaz, ocurrido durante la madrugada del 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré, en Villa Lugano. El proceso prevé 11 audiencias a lo largo de agosto y septiembre, en las que declararán unos 70 testigos.
Sentado frente al Tribunal, Álvarez se mostró somnoliento y dio un "buenos días" previo a sentarse de brazos cruzados.
Sobre su vida actual brindó pocos detalles ya que, según indicó, no recordaba. Al ser consultado por su nombre dijo que es "Pity" y no pudo responder el número de su DNI, como tampoco recordó el nombre completo de su madre.
"Mi profesión: en este momento, la música", fue lo único que logró contestar con certeza.
El creador de hits como "Homero" habló sobre sus problemas de salud y adicción. "Tengo secuela de una operación de la cadera, hipertensión y se me presentó un cuadro de diabetes, hoy en día tomo medicación todos los días para eso", afirmó.
"¿Padecía alguna adicción?", preguntó el juez Groerner al acusado. "Tal vez sí. No lo estoy actualmente. Fui adicto a la pasta base, pero no consumo desde el '92. Ahora coqueteo con marihuana, pero nada más", sostuvo el músico.
En respuesta a preguntas de su defensor, reveló que actualmente no maneja dinero como tampoco está capacitado para firmar contratos. Su hermana y el padre César son quienes día a día lo acompañan y le recuerdan, por ejemplo, qué medicación debe tomar.
"No estoy capacitado para firmar contratos. Participo de las decisiones de algunas cosas, por lo general de lo artístico. No manejo dinero, solamente tengo una cuenta de billetera virtual que mi hermana me pone dinero cuando lo necesito", respondió.
El fiscal Sandro Abraldes, al frente de la Fiscalía General N° 27, se opuso formalmente al planteo de la defensa y dictaminó: "La realización del debate es el ámbito institucional natural para el resguardo de todas las garantías del imputado".
Los magistrados Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro fijaron audiencias de tres horas para adecuarse a la situación del imputado.
En diálogo con TN, el abogado de la defensa Fernando Burlando, dijo que se trata de "un juicio muy esperado por la familia. En principio lo que vamos a hacer es conversar con el fiscal Abraldes y nos vamos a poner de acuerdo en algunas cuestiones que tienen que ver con el juicio".
Entre los testigos, se espera que declaren Agustina Inbernoz, quien acompañaba al músico la noche del crimen; Carlos Ulises Stiempcich, amigo de la víctima, que presenció el hecho; y el padre César Scicchitano Tagle, quien acompañó a Álvarez durante su tratamiento y su regreso a la vida en libertad.
La fecha de comienzo del juicio fue establecida para este 10 de agosto y, el calendario exacto de las audiencias siguientes indica que serán el 12, 14, 19, 24, 26 y 31 de agosto. En septiembre, el debate continuará los días 2, 7 y 9 finalizando el 14 de ese mes.
La acusación principal contempla una pena de entre 8 y 25 años de prisión en caso de que Álvarez sea condenado por homicidio simple. Sin embargo, la eventual pena podría ser mayor si durante el juicio se determina la existencia de circunstancias agravantes.
Además del homicidio de Díaz, el músico enfrenta otra acusación relacionada con un episodio ocurrido en noviembre de 2016. En ese caso, está imputado por la presunta privación ilegítima de la libertad, con violencia y amenazas, de su manager y una amiga.
La víctima era Cristian Maximiliano Díaz, conocido como el “Gringo” en el barrio Samoré, de Villa Lugano. Frecuentaba el complejo donde vivía parte de su familia y conocía al músico desde tiempo atrás, aunque su hija siempre remarcó que entre ellos no existía una amistad.
El último encuentro de Cristian con su hija ocurrió el 11 de julio. Antes de irse, le dejó una recomendación cotidiana que ella conservaría como su despedida: “Cuidate, ma, y portate bien”. Horas después, un llamado a la puerta la obligaría a enfrentar una escena que todavía recuerda con dolor.