Una discusión por el intenso ruido del caño de escape terminó en un sangriento asesinato.
Lo que parecía ser una simple discusión por los ruidos del caño de escape de una motocicleta, terminó con un hombre asesinado. El brutal crimen fue perpetrado en plena luz del día.
El episodio dejó a tres integrantes de una misma familia detenidos. La víctima fue identificada como Raúl Coliguante, de 40 años.
Fuentes policiales revelaron que el hombre recibió varias puñaladas durante una confrontación dentro de una propiedad lindera y murió antes de que pudiera recibir asistencia médica.
La causa quedó en manos del fiscal Carlos Russo, responsable de la Fiscalía Nº 7. Los investigadores intentan determinar cómo comenzó el enfrentamiento, quién utilizó el arma blanca y qué participación tuvieron los tres acusados.
El crimen ocurrió poco antes de las 18 horas del lunes en una casa ubicada en Felipe de Arana al 5400, en el barrio Fray Luis Beltrán. La zona se encuentra a pocos metros del Parque Camet, en el sector norte de Mar del Plata.
La secuencia comenzó cuando una mujer le reclamó a Coliguante por las explosiones que producía el caño de escape de su moto. El ruido generaba molestias entre los residentes de las viviendas, cuyos ocupantes mantenían vínculos familiares.
Después del reclamo, la víctima respondió y se dirigió hacia la propiedad vecina. Allí comenzó una pelea familiar que rápidamente pasó de los insultos a la violencia física.
Durante el enfrentamiento, Coliguante sufrió varias heridas provocadas con un arma blanca. Las lesiones le causaron la muerte en el lugar. Cuando arribaron los equipos policiales, el hombre ya no presentaba signos vitales.
Medios locales confirmaron que la víctima recibió al menos cuatro puñaladas por parte de sus primos.
La reconstrucción difundida por La Capital de Mar del Plata indica que la discusión por la motocicleta se sumó a diferencias previas entre las dos familias. Los investigadores consideran que esos conflictos anteriores pudieron influir en la reacción de los involucrados.
Los acusados fueron identificados como Jonatan Coliguante, de 39 años; Elio Coliguante, de 28; y Rodrigo Illanes Atampi, de 24. Los dos primeros son hermanos y primos de la víctima.
Jonatan y Elio fueron reducidos por efectivos policiales dentro del lugar donde ocurrió el ataque. Ambos quedaron bajo custodia desde los primeros minutos del operativo.
Uno de ellos consiguió escapar después de la pelea. Sin embargo, la fuga duró pocos minutos. Personal de la DDI desplegó una búsqueda en las calles cercanas y logró detenerlo en la vía pública.
La principal hipótesis señala al joven de 24 años como el presunto autor de las puñaladas. Esa acusación todavía requiere el respaldo de las pericias, las declaraciones y el análisis de los elementos secuestrados.
Los tres sospechosos quedaron aprehendidos bajo imputación por homicidio. Luego fueron trasladados a la Unidad Penal Nº 44 de Batán, donde permanecerán mientras avanza la investigación.
Los especialistas de Policía Científica trabajaron durante varias horas dentro de la vivienda. El objetivo fue localizar manchas de sangre, huellas, prendas y otros rastros que permitan ordenar cada momento de la confrontación.
Los agentes secuestraron ropa con restos hemáticos que será sometida a análisis. Las pruebas podrían establecer quiénes estuvieron en contacto directo con la víctima y ayudar a identificar al responsable material del ataque a puñaladas.
La Fiscalía también ordenó la autopsia del cuerpo de Raúl Coliguante. El estudio deberá precisar la cantidad de heridas, la profundidad de las lesiones y cuál de ellas provocó la muerte.